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Censura: no hay vuelta atrás

Censura: no hay vuelta atrás

El gobierno y sus amigos de la prensa caviar jalaron mucho la pita y no le dejaron otra opción a la mayoría opositora que no sea la expectoración o el ridículo.

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El gobierno y sus amigos de la prensa caviar jalaron mucho la pita y no le dejaron otra opción a la mayoría opositora que no sea la expectoración o el ridículo.
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Censura: no hay vuelta atrás

El gobierno y sus amigos de la prensa caviar jalaron mucho la pita y no le dejaron otra opción a la mayoría opositora que no sea la expectoración o el ridículo.

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En política hay que saber muy bien con qué fuerzas se cuenta para entrar en una contienda de poder. Las fuerzas de PPK son exiguas en todo sentido. Sus ministros y voceros —a excepción de Juan Sheput— son amateurs de la política. Su bancada de 18 congresistas sobre 130 está descoordinada, en palabras del propio presidente, lo que es un eufemismo para decir dividida (en varias facciones).

La calle le viene siendo adversa con brotes de violencia por diferentes motivos en varios lugares del país, incluso Lima. Su popularidad y aprobación están en caída mientras que su desaprobación sube. Y, finalmente, al jefe del Estado se le ha sumado una batería de cortesanos de la prensa y la opinología cuyos "consejos" lo han llevado a sobredimensionar una situación regular entre el Parlamento y el Ejecutivo y cuya consecuencia ha sido el anuncio de la oposición mayoritaria de censurar a su ministro de Educación, luego de terminada la interpelación.

Y pensar que hay tontos de capirote en esa cortesanía que se asombran e indignan del descenlace porque el ministro respondió, según ellos, satisfactoriamente el pliego. Es decir, ¡como si eso importara a estas alturas!

Dicho esto, baste decir que sus contendores en el Congreso entran al choque con la mayoría absoluta que es más que suficiente para seguir enumerando otras fortalezas. Así entró PPK al enfrentamiento con Fuerza Popular por el ministro Saavedra. Así después de haber vetado a Vladimiro Huaroc en un puesto de segunda fila en Petroperú que originó la renuncia del directorio en pleno.

¿Cómo creía el presidente que iba a terminar la suerte de Saavedra después de esto? ¿Cómo, después de pechar al Congreso desde Chile? ¿Cómo luego de que su batería de amigos mediáticos apostrofara al Congreso de "corrupto" y "mediocre"?

Bueno, la suerte del ministro está echada. ¿Pudo haber sido distinto si PPK no hubiera cruzado la línea de no retorno? Quién sabe. Lo que sí sé es que a un gobierno de sus características le estaba yendo bien negociando con la mayoría parlamentaria. Bajo ese mecanismo, el único posible para un gobierno enclenque, consiguió el voto de confianza del gabinete Zavala, las facultades legislativas delegadas para gobernar a su guisa, la aprobación del presupuesto general de la República indispensable para invertir en desarrollo. Es decir, el colaboracionismo, el quid pro quo, le había sido provechoso sobre todo al gobierno.

Fue cuando rompió fuegos con la mayoría por un asunto de poca monta y que pudo haber tenido otro resultado de consenso positivo para ambas partes que PPK perdió. Así pues, el jefe del Estado debe reflexionar si con esos mismos elementos de juicio que han provocado la inminente censura de su ministro de Educación, entrará a una contienda mayor con el Congreso. El sentido común aconseja que no, pero todos sabemos que este es el menos común de los sentidos (sobre todo en quienes no pierden nada dando "consejos" al aire).

¿Qué pierde Fuerza Popular? Hasta ahora nada. Si le perdonaba la cabeza al ministro ninguno de los ayayeros de PPK se lo hubiera reconocido. El sector político que los odia los seguiría odiando igual y, más bien, dirían que porque les pararon el macho la "corrupción" y la "mediocridad" no pasó. En ese sentido Fuerza Popular no hubiera ganado absolutamente nada y hubiera perdido el respeto o el temor que, en política, es el fundamento para seguir en la cima.

Políticamente a la mayoría congresal no le quedaba otra opción que la censura del ministro. Era la única jugada posible para no perder ellos la partida.

PPK cosecha lo que sembró

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Desde Chile puso al fujimorismo en la dicotomía de censurar o arrodillarse ante el Ejecutivo.

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Yo no soy quién para decir a ciencia cierta si la bancada fujimorista tenía desde el comienzo la intención de interpelar y luego censurar al ministro Saavedra. Solamente puedo hablar a toro pasado o con el balón ya jugado.

Por eso, con la perspectiva del día siguiente, me pregunto en qué momento se sentaron las bases para la actual crisis. Puede ser útil abordar el tema desde otro ángulo y preguntar qué se pudo hacer para evitar el actual escenario compuesto por una censura inminente y un voto de confianza cuya negativa devendría en la disolución del gabinete y una eventual disolución del Congreso.

Si el oficialismo hubiese reaccionado a tiempo y Saavedra hubiera pedido motu proprio acudir al Congreso a esclarecer los cuestionamientos, el clima en el hemiciclo hubiera sido muy diferente y muy probablemente no estaríamos en la actual situación. Esa fue una ocasión perdida, pues cuando Saavedra despertó y quiso acudir voluntariamente, ya la interpelación estaba en marcha.

¿Hubo alguna otra ocasión perdida? Sí. El interpelado Saavedra pudo haber utilizado el inmenso aparato mediático que lo respalda para aclarar punto por punto el tema de las computadoras y los testaferros o la penosa situación de los Panamericanos tras tres años de inacción y con millones por los que nadie da cuenta. Pero no fue así. El colosal aparato mediático se puso en marcha, claro que sí, pero para promover otros contenidos de marcado carácter político que enturbiaron el ambiente.

En lugar de aludir directamente a los cuestionamientos, el oficialismo y sus voceros mediáticos señalaron, en todo monocorde, que todo aquel que quisiera censurar a Saavedra era un agente encubierto de las universidades desesperadas por entorpecer la así llamada reforma educativa. ¿Qué reforma es esa que depende de la continuidad de un individuo en el despacho ministerial? Ante un cuestionamiento perfectamente legítimo y encuadrado en marco constitucional, los partidarios de Saavedra respondieron descalificando a la oposición y convirtiendo toda esta historieta en un tema de los buenos contra los malos.

Pero quizás el golpe mortal a Saavedra vino desde su más alto jefe político: Pedro Pablo, el presidente. "Vayan saliendo del closet", les espetó PPK a los congresistas fujimoristas y desde Chile todavía. Sonó como un Becerril con banda presidencial, escaló el conflicto y puso al fujimorismo contras la pared: censurar al cuestionado o ponerse de rodillas ante el ejecutivo. Ahí tienen la respuesta.

Nos guste o no, vivimos en DEMOCRACIA

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El Parlamento tiene la potestad constitucional de interpelar ministros y de encontrarles responsabilidad política.

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Más allá de un crispado y a veces intemperante debate parlamentario, nos guste o no vivimos en una democracia donde el Parlamento tiene la potestad constitucional de interpelar ministros y de encontrarles responsabilidad POLÍTICA, en cuyo caso procedería la censura del funcionario. No resulta razonable ni democrático que el Ejecutivo intente desvirtuar esta figura legal planteando una cuestión de confianza contra todo un gabinete que tiene ministros que están haciendo las cosas bien, si para cada interpelación a un ministro (procedimiento que conlleva una posible censura), el gobierno va a plantear una cuestión de confianza para todo el gabinete.

¿Qué sentido tendría entonces la interpelación? ¿Quién está poniendo en juego la estabilidad del país? ¿Es bueno un gobierno que intenta cerrar el Congreso porque supuestamente está obstruyendo su gestión (cosa que no es cierto) y es malo otro que también argumentaba lo mismo hace 24 años?

Es el Ejecutivo el que no está entendiendo el balance de poderes que contempla la Constitución Política del Perú y no el Congreso, que sí está haciendo su labor de control político y de fiscalización al gobierno. A propósito, resulta sintomático que solo hayan concurrido ocho congresistas oficialistas y haya brillado por su ausencia el vocero principal. ¿No era que se jugaban la vida con esta interpelación?

Tres reflexiones sobre el sector Cultura

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A todo ministro recién nombrado hay que desearle suerte.

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A todo ministro recién nombrado hay que desearle suerte. Más aún si es de Cultura. Si hay un ministerio al que el Perú tiene un derecho natural es al de Cultura. Por lo mismo me permitiré hacer algunas reflexiones sobre ese sector desde estas líneas.

Primero, hay que dar fin a lo inaudito: que la Biblioteca Nacional no tenga un director nombrado. Este es un país que enarbola a Ricardo Palma, quien fuera director de la Biblioteca Nacional; es una sociedad de poetas, literatos y pensadores de enorme talento e influencia en el mundo. Paradójicamente ha transcurrido toda una gestión ministerial sin que se haya nombrado a un director de Biblioteca.

De paso, habría que evaluar la ampliación de las funciones de esa institución y/o reforzar o ampliar ciertas líneas de acción.

Segundo: el ministerio tiene que resolver el tema del Museo Nacional. Hay pros y contras para construirlo en la “zona protegida” de Pachacámac. Se levantaría en un lugar lejano para el ciudadano de a pie, de alta congestión y con un clima y terreno que no son del todo propicios para hospedar a un museo de esa envergadura.

Si no se hace en Pachacámac, la pregunta será entonces: ¿dónde?

En Lima un museo de esa naturaleza no aporta mucho, pero al interior del país convertiría a la ciudad en la que esté situado en un eje turístico cultural tipo Sipán, pero muy superior. Parte del tema es que el museo ya tiene un diseño arquitectónico terminado. Y ahí hay que preguntarse: ¿sobre qué preguión se inspiró el diseño o no existió tal propuesta?

Un museo moderno debe innovar y trascenderse a sí mismo. Y el guion debe representar un enfoque de la historia de nuestra civilización, acorde a una mirada moderna desde el siglo 21.

Otro aspecto a evaluar es si vale la pena construirlo apuradamente para la fecha del  Bicentenario o si lo que importa en realidad es hacerlo bien, aunque demore. Pareciera que hay apuro y eso puede ser un gran error.

Tercero: en el campo de la comunicaciones, el ministerio debe permitir a TVPerú contar con los ingresos propios que genera por concepto de publicidad. Es un abuso que el ministerio absorba ese dinero para otros gastos de su caja anual. La diferencia de nivel y de calidad en su producción está también en esos recursos que el ministerio le quita al canal.

TV Perú debe, además, internacionalizar su señal. Esto ayudará a fomentar el turismo y la diplomacia cultural.

En Cultura son muchos los temas a hablar: la música, el desarrollo cultural, la diversidad creativa, la industria cultural, la democratización de la lectura, las nuevas normas, el cine, los comics, el teatro, el patrimonio, etc. De tanto en tanto hablaremos de ellos.

Mientras tanto, deseemos suerte y éxito al flamante ministro de Cultura.

Los trolls que salen del closet

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Indignante artículo del historiador Nelson Manrique contra la doctora Delia Muñoz debe ser repudiado y denunciado.

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Es alucinante constatar cómo en nuestro país se puede difamar a las personas desde alguna pretendida tribuna moral de papel periódico. Leo hoy en el diario La República al intelectual e historiador Nelson Manrique quien, por sus pergaminos académicos, debería ser más prudente y sobre todo riguroso máxime si su tema son los "psicosociales".

Pues resulta que el doctor Manrique se ha convertido, con su columna "Volvieron los pishtacos", en el más grande intelectual peruano fabricante de psicosociales en nuestro medio, un hecho verdaderamente inédito.

El doctor Manrique tiene todo el derecho a esbozar las teorías que quiera dentro del ambito de la libertad de opinión. La suya es que el fujimorismo es el creador del psicosocial de los traficantes de órganos que produjeron una turbamulta en Ate, con la penosa muerte de una mujer por una bala perdida y varios detenidos por vandalismo a la propiedad pública.

Según el doctor Manrique, este psicosocial es parte de una estrategia concertada del fujimorismo en varios frentes contra el ministro de Educación, Jaime Saavedra. ¿Las pruebas del doctor Manrique? Ninguna: Es su palabra, nada más, de reconocido profesor universitario de la PUCP. ¿Las fuentes del doctor Manrique? Pues, aunque usted no lo crea, son todos los psicosociales que circulan en las redes y que el doctor ha recogido para esbozar su teoría... ¡criticando a los psicosociales!

El público sabrá sacar sus propias conclusiones sobre la opinión del doctor. El partido político aludido verá si le responde.

Pero lo que resulta incalificable y penalmente exigible es que involucre a personas con nombre y apellido y de manera antojadiza en sus elucubraciones. ¿De dónde saca el doctor Manrique que la doctora Delia Muñoz es fujimorista? ¿Cómo llega a esa conclusión? ¿Qué tiene que ver Delia Muñoz con los psicosociales que el doctor alude?

¿Acaso no ha llegado a comprender el doctor Manrique que mencionar a la doctora Delia Muñoz en el contexto de una campaña psicosocial con muertos, heridos, vandalismo y como parte de una asonada desestabilizadora contra el gobierno constitucional tiene gravísimas consecuencias para la reputación y la honra de la doctora Delia Muñoz? ¿Y tiene conciencia de las consecuencias penales y morales que a él le atañerían por lanzar este psicosocial desde una columna periodística?

El doctor Manrique se ha pasado de la raya, evidentemente. ¿Cuál es la diferencia, doctor, entre usted y los trolls que denuncia y critica? ¿Con qué derecho, doctor Manrique? ¡Con qué derecho!

 
 
 
Las 5 del día Viernes 9 de Diciembre
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Luego de doce horas de interpelación, Fuerza Popular decidió presentar moción de censura contra ministro e Educación.

2
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Jaime Saavedra anuncia que no renunciará pse a que Fuerza Popular cuenta con mayoría absoluta para censurarlo.

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Joaquín Ramírez citado por Fiscalía de lavado de activos para este lune 12 de diciembre.

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Basombrío dice que el crimen organizado ha puesto su batería en los jueces por el éxito de su gestión en las calles.

5
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Donald Trump es elegido "persona del año" por la revista Time debido a su triunfo en las elecciones a pesar de tener 100 a 1 en contra.

 
 

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