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Zavalita express

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La burocracia convierte al perro muerto en una verdadera política de Estado.



Un supuesto logro de corto plazo de esta administración del dream team era lo expeditivos que resultarían ahora los procesos administrativos frente al todo poderoso Estado. Veamos con un ejemplo que el calvario no ha cambiado.

El miércoles 8 de marzo fui al local de El Peruano para buscar en su hemeroteca los Decretos Supremos (DS) de la expropiación de la Reforma Agraria. El empleado me indicó que debía tener la fecha exacta de la publicación pues no hay un listado digital. Obviamente, no tenía las fechas exactas: misión imposible. Para leer las antiguas ediciones de El Peruano debía dirigirme al Archivo de la Nación, cosa que hice. Pedí empezar por enero 1970. Terminé sin éxito la revisión y pedí febrero… pero el libro no existía, y lo mismo sucedía para marzo, abril y mayo.

La siguiente fuente de información es el Archivo del Ministerio de Agricultura en la Av. Bolívar en Pueblo Libre. De ahí me refirieron al Ministerio de Agricultura en La Molina. Según procedimiento, responderían a mi solicitud en tres días vía e-mail. ¡Modernidad! No entusiasmarse tampoco: sigo esperando.

Tenía conocimiento de que muchos de los archivos habían sido enviados a COFOPRI. Ahí me crearon más trabas para ver un expediente. Había que pedir mediante solicitud una cita para leer un expediente en particular, si había suerte de encontrarlo. Pedí un listado de las expropiaciones y después de varios días de trámite me dijeron que eran como seiscientas copias y que había que pagar previamente. Recibí un listado hecho a mano de los expedientes de expropiación.

Llegué como a las 1.30 pm pues el horario de atención era de 2.15 a 4.15. Me pidieron no solo el DNI, sino que además debía entregar una copia por cada solicitud de búsqueda del expediente (suerte que contaba con el listado con el número de expediente, número de decreto supremo de expropiación del fundo, distrito, provincia y departamento). Tuve que pagar en principio por tres búsquedas y llenar tres solicitudes. Media hora después encontraron dos de los tres. Ahora había que llenar dos solicitudes para lectura con copia de DNI y pagar en caja por cada uno.

Leí el primer expediente que contaba con más de doscientas páginas. Pedí por copia; dijeron que cada una cuesta S/.7 y la certificada, S/.10 cada una. Me hicieron saber que tenían el siguiente expediente pero hay que seguir el procedimiento: pague usted por cada hoja, más de doscientas páginas…

O sea para poder recomponer un expediente que se había perdido en el Poder Judicial y del que el MEF tercamente no entrega duplicado a nadie, hay que contar con más de seis mil soles. En mi caso, faltaría encontrar los expedientes de siete fundos, que no eran de más de quince a veinte hectáreas de extensión, y todo para poder iniciar la demanda para recuperar los Bonos que supuestamente están en custodia en el Banco de la Nación (personas que no aceptaron recibir los bonos emitidos a valor discrecional por recomendación del síndico de expropiación de la Reforma Agraria).

Este laberinto administrativo se suma a la farsa del nuevo Decreto Supremo que modifica la fórmula del MEF para el procedimiento administrativo del pago de los bonos. Para empezar, es un absurdo matemático que ratifica la sensación de perro muerto. Peor aún: quienes poseen sus bonos (por resolución judicial) deben pasar por un proceso de AUTENTIFICACIÓN de los mismos. Seguir el procedimiento implica que el titular del bono desista de la demanda impuesta al Estado para que le paguen. Finalmente, hay que entregarlos físicamente en custodia al Banco de la Nación, que no se hace responsable si se pierden.

En el procedimiento establecido por el MEF, luego de la autentificación el titular tendrá una valorización en dos años. El tiempo que toma autenticar los bonos, registrarlos y recibir del MEF la valorización no se computa para hacerla liquidación final.

Hay casos que se presentaron a tal vil procedimiento en febrero de 2014 y a los que les han contestado tal barbaridad. Haciendo los cálculos, el valor presente para un bono de 100 000 Soles Oro de 1975 Clase C, con cupones cobrados hasta 1986 y el valor resultante con intereses (arbitrarios) da S/. 0.16… ¡y conchudamente lo van a pagar en Bonos Soberanos, Tierras, etc. ! ¿Qué creen  PPK y Zavala? ¿Que somos unos…?

Todo lo anterior ratifica que el perro muerto es una política de Estado y que se tendrá que recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para defender los derechos de propiedad, y si en caso se den expropiaciones, que se paguen a justiprecio.  

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