Connect with us

Opinión

Y Colombia dijo NO

Publicado

el

Más del cincuenta por ciento de colombianos que votaron no quiere una paz impuesta a cambio de otorgar privilegios a sus verdugos.



Quienes asistimos a la Embajada de Colombia para la transmisión en vivo de la firma del Acuerdo de Paz, en atención a una amable invitación de la embajadora María Elvira Pombo, lo hicimos conscientes de que cada país tenía derecho a elegir su propio camino de pacificación y de que, de resultar aprobada tal vía por los hermanos colombianos, al mundo entero nos tocaba apoyar y permanecer vigilantes durante el proceso. Pues más allá de nuestros individuales pareceres, el acuerdo impactaría en los mismos paradigmas del derecho internacional.

Ciertamente, aquella noche del lunes 26 en la embajada, se notaba reserva en algunos asistentes frente a la impresionante puesta en escena. Se trató de una producción impecable cargada de símbolos —uno escalofriante, hay que admitirlo, fue el llamado “balígrafo” que utilizaron para firmar: una bala de ametralladora convertida en bolígrafo—, que aspiraba a ser al mismo tiempo un repaso y una reflexión sobre la violencia que debería dar paso a la reconciliación.

Pero hoy, por una diferencia de cincuenta mil votantes, Colombia ha dejado claro que cuesta olvidar décadas de sangre y que no quiere una paz impuesta a cambio de otorgar privilegios a quienes fueron sus principales verdugos. Democráticamente, más del cincuenta por ciento de colombianos que fueron a las urnas le han dado la espalda a quienes el lunes pasado se sentaron en ese enorme estrado en nombre de lo políticamente correcto.

De nada sirvió el espectáculo de guayaberas y pañuelos blancos, de cánticos conmovedores por parte de mujeres provenientes de una de las regiones más golpeadas por el terrorismo (habida cuenta de que hace poco un pronunciamiento de más de mil víctimas de las FARC había sido ignorado y los opositores nunca fueron incorporados al diálogo).

No. Han dejado a los presidentes amigos, a la ONU, OEA y demás organismos internacionales con los crespos hechos; a un presidente Santos debilitado, a un expresidente Uribe fortalecido, a un país dividido. Y la revolución del derecho internacional tendrá que esperar.

Y a mí ese dichoso balígrafo me sigue espeluznando (¿a quién pudo habérsele ocurrido?).

Opinión

#ENTREVISTA a Galarreta: “Si en el Gobierno de Vizcarra se ha suicidado García, y Keiko y PPK están en prisión preventiva, uno se pregunta si es algo ideológico”

Seguir leyendo

Opinión

Bitácora de abril: partida impactante

Seguir leyendo

Opinión

Alan García: la carta del adiós

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: info@politico.pe

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo