toggle menu

Opinión


7 Octubre, 2017.

¿Vivimos perdidos en el espacio?

Las encuestas sobre la popularidad del Gobierno y otros temas de interés nacional siempre resultan desconcertantes, pero la última realizada por Pulso Perú deja todavía mayores sinsabores.

¿Tanto puede haber subido la aprobación del presidente Kuczynski simplemente por la renovación parcial del Gabinete? ¿Tanto daño le hacían Fernando Zavala, Marilú Martens o Marisol Pérez Tello? ¿Tan poco relevantes son los muchísimos otros problemas que agobian al país, como nuestra corrupta administración de justicia, las brechas de infraestructura, la anemia galopante de nuestros niños o la altísima informalidad?

¿Acaso las respuestas son fruto de la coyuntura cercanísima, cuando finalmente se decidió que la misa del papa se haría en Las Palmas o cuando noticieros y medios escritos empezaron a apabullarnos con su confiado optimismo respecto al partido Perú-Argentina? No tengo respuesta; es más, nunca logro tener respuesta a este tipo de interrogantes. Nuestro país nunca dejará de sorprender y de retarnos a comprenderlo.

Algunas reflexiones sobre esta particular encuesta:

UNO: ¿Qué milagroso evento duplicó la popularidad del Gobierno en el sur? ¿Del 14% al 33% en solo treinta días? Quizás la semana de Perumín le dio un grande pero efímero movimiento a Arequipa y a sus vecinos, o tal vez prendió el protagonismo de Yamila Osorio, su entrevista en la revista Poder y sus reiterados coqueteos con la posibilidad de ser candidata a la presidencia. No lo sé: sin embargo sería interesante conocer por qué esta convulsionada y contestataria región, que el mes pasado tenía un 14% de aprobación y 83% de desaprobación (explicada también por la crítica huelga de los maestros), hoy se disputa con Lima y Callao las preferencias por el presidente.

DOS: El 63% de los peruanos cree que la bancada fujimorista busca obstruir al gobierno. Puede ser que la forma como se expresa la pregunta induzca a esta respuesta; sin embargo, sin perjuicio de ello, ¿los encuestados comprenderán los verdaderos alcances del término “obstruccionismo” dentro de un natural juego político y de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo? ¿O quizá lo toman coloquialmente y se dejan llevar por las expresiones altisonantes de Héctor Becerril o de Lourdes Alcorta, por las veleidades de Kenji o por las pataletas de las disidentes Donayre y Vilcatoma? Pensaría más esto último: en el fondo es un problema de percepciones y no de realidades; vale decir, la gente no entiende el concepto “obstruccionismo” dentro del entorno político.

TRES: La encuesta se realiza solo dos semanas después de la juramentación del nuevo gabinete y ya se consulta acerca del nivel de aprobación/desaprobación de las carteras de Economía y Educación. ¿Existe alguna seriedad por parte de esta encuestadora o credibilidad en las respuestas recibidas si estos ministros acaban de acceder al cargo? ¿Cómo se puede medir una gestión de 15 días? Hago la misma reflexión sobre los resultados de Mercedes Aráoz como jefa del Gabinete, quien recién el jueves 12 próximo se presentará al Congreso para solicitar el voto de confianza.

CUATRO: Un gran segmento de las encuestas está referida al fujimorismo. La fecha del posible indulto a Alberto Fujimori es la pregunta del millón; acertar es como sacarse la lotería. Si hay un tema manoseado, mal publicitado y estrujado durante estos casi quince meses de gobierno, es el perdón y/o libertad del expresidente. Los más honestos forman ese 12% que no sabe o no opina. Es adivinanza pura y dura, irrelevante para todo efecto.

El 64% reconoce a Keiko como líder del fujimorismo frente a un diminuto 4% que favorece a Kenji, esto es, solo 1 de cada 16 encuestados piensa que Kenji (a pesar de sus esfuerzos y protagonismo mediático) es la cabeza indiscutible de Fuerza Popular. Si lo sumamos al 27% que obtiene Alberto Fujimori, y sobre la base que Kenji y su padre podrían ser intercambiables, la relación quedaría 2 a 1 a favor de Keiko. Sin embargo, cuando se consulta la intención de voto para presidente de la República, Keiko recibe un 32% y Kenji un 10%, reduciéndose la ventaja únicamente frente a su hermano en una relación de 3 a 1.

Pienso que lo correcto hubiera sido incluir a Alberto Fujimori como candidato, para ser consecuentes con la consulta anterior en la que compite con sus hijos, y mencionar a los tres Fujimori dentro de un universo mayor de candidatos con nombre y apellido: 15% de voto blanco o viciado es muy alto.

CINCO: Es preocupante cómo la aprobación del presidente sigue bajando en el norte: de 40% en junio a 24% en tres meses. No cabe duda de que es un reflejo del descontento de la población por la demora en el proceso de reconstrucción. Al ser la región con la menor aprobación con diferencia, hubiera sido interesante que se hubiera realizado un análisis más exhaustivo de las causas principales del deterioro de la imagen del Gobierno y sus autoridades.

¡Como extrañará PPK su popularidad de hace un año! En esa época subió 6 puntos de julio a setiembre 2016 con un nivel de aprobación de 83% en los sectores A/B y 71% en el sector C. Definitivamente para Pedro Pablo Kuczynski todo tiempo pasado fue mejor, pero lo que es indudable es que el que más debe añorar ahora es el anterior a su decisión de ser candidato a la presidencia de la república.


Etiquetas: , , , , , , , , ,