Connect with us

Opinión

Un nuevo Congreso

Publicado

el

El aprovechamiento político de la indignación popular alberga todos los excesos: lo peor que podría pasar sería que Vizcarra se convierta en un nuevo Fujimori, desde que no tiene partido y podría buscar soporte castrense.



La fragmentación y la pluralidad de agendas acechan al Congreso en plena redistribución del poder. Nuevas bancadas surgirán después de la debacle de Fuerza Popular, durante más de dos años avasalladora en el manejo político del Legislativo.

La prisión preventiva que purga Keiko Fujimori, por presunto lavado de activos inició el sismo político que se prolonga y desestabiliza al fujimorismo. Hay desorientación, desbande y preocupación: la Junta Directiva emanada del fujimorismo ya no responde a su cúpula con el argumento plausible –aunque bastante artificial– de la imparcialidad. Aparecen tardías conciencias de unidad nacional, de diálogo, de sensatez desconocida sin mucha credibilidad. Y asimilan el golpe de su antiguo alfil, un Daniel Salaverry en busca de su propio perfil lo que lo hace impredecible y lo acerca a la oposición bajo las banderas de defender la institucionalidad parlamentaria.

Tampoco hay confrontación con el Ejecutivo, salvo por las diferencias respecto del exfiscal de la Nación que se convirtió en el monstruo de todas las disputas y de todos los miedos. La única explicación de la persecución implacable contra Pedro Chávarry es que Lava Jato genera más temores y convulsiones de lo que muchos se atreven a admitir. La polarización política que esperamos dejar atrás después de la renuncia del titular del Ministerio Público no ha sido ni ideológica ni política; ha sido simplemente defensiva ante las acusaciones y las prisiones que podrían alcanzar a diversos sectores y líderes.

Lo inesperado acecha. Y el aprovechamiento político de la indignación popular alberga todos los excesos.

Lo peor que podría pasar sería que Vizcarra se convierta en un nuevo Fujimori, desde que no tiene partido y podría buscar soporte castrense. Lo único sensato es la aproximación política, el diálogo en defensa de la democracia, del equilibrio y de la autonomía de las instituciones. No al intervencionismo ni a la manipulación en los poderes del Estado. Esta es la agenda que debería inspirar el accionar del Congreso que está surgiendo de la crisis de Fuerza Popular.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Así estamos: en un país minero, ¡Tía María no va!

Seguir leyendo

Opinión

La sangre de García

Seguir leyendo

Opinión

De su propio chocolate

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: info@politico.pe

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo