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Opinión


22 Octubre, 2016.

Tremendo fujierror

Fujimorismo se pone en bandeja para sus adversarios políticos.

Pedro Tenorio

| Columnista

Es cierto que desde el punto de vista constitucional el Congreso no está obligado a reunirse ni a coordinar sus acciones con el Ejecutivo, pero también lo es que negarse a participar en el Consejo de Estado convocado por el presidente Pedro Pablo Kuczynski para discutir medidas que permitan combatir con eficacia a la corrupción es un error político que —por increíble que parezca— el fujimorismo no percibe ahora, pero que le pasará la factura próximamente.

Así, asistieron los titulares del Poder Judicial y de la Fiscalía de la Nación, quienes tampoco estaban obligados a hacerlo, pero no lo hizo la presidenta del Poder Legislativo, Luz Salgado, porque como dice en su comunicado, no existe un marco legal que le imponga coordinaciones de esta naturaleza, y que ya se ocupará el Congreso de este tema cuando las iniciativas del Gobierno aterricen en su agenda. Esto será muy cierto para un profesional del derecho, pero se aleja visiblemente de la demanda ciudadana según la cual y más allá de las diferencias políticas hay asuntos de Estado que requieren del compromiso de todas las autoridades.

La oposición no lo ve así, sobre todo la bancada naranja, pero es un hecho que reflejan claramente las encuestas. Y el “No” de Salgado y los suyos no solo se ve mal sino que sirve muy bien para que sus adversarios políticos los ubiquen en las antípodas de la lucha anticorrupción, tal como sucede y continuará ocurriendo en cada campaña electoral (¿acaso ya lo olvidaron?).

Además, como si no se tratara de un tema que les hace mella, la negativa de Salgado de ir a escuchar y luego criticar con fundamento las indecisiones de Kuczynski y sus ministros se da en un contexto en el que varios voceros fujimoristas han quedado descolorados ante el anuncio del Ejecutivo de un proyecto de “muerte civil” para los corruptos. Con ello, sus críticos continúan sembrando la duda en torno a si el partido de Keiko Fujimori está realmente comprometido o no en la lucha contra aquellos que medran millones y más millones del erario.

Insisto: lo más lógico hubiera sido asistir a esta primera convocatoria, representando y defendiendo los fueros del Parlamento si hubiera sido preciso, y liderando en parte este esfuerzo. “No es un desaire”, insiste Salgado explicando las razones de su negativa. Yo preguntaría: ¿En qué país vive la poderosa titular del Congreso? ¿Es que no entiende que esta actitud será utilizada (y muy celebrada) por sus adversarios políticos y caerá muy mal entre quienes exigen (y no son pocos) un solo brazo para acabar con los corruptos?

En fin, ella y sus asesores sabrán por qué lo hicieron. Sin embargo, lo cierto es que hoy muchos sonríen porque los tienen donde más querían: el premier Fernando Zavala ya dijo que “lamenta” la ausencia de Salgado y que solo se trataba de “voluntad política” para trabajar por el país.

Por ahí seguirán llegando los golpes… Al final, ¿quiénes quedarán como los ‘malos’ en esta historia? Huelgan comentarios.


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