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¡A la reja!

Nuevo audio (el quinto) desentraña todas las miserias que parasitan a varios protagonistas del conflicto en torno a Tía María.

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¡A la reja!

Nuevo audio (el quinto) desentraña todas las miserias que parasitan a varios protagonistas del conflicto en torno a Tía María.

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No hay quinto malo. Efectivamente, pues el nuevo audio que registra otro diálogo entre el dirigente Pepe Julio Gutiérrez y el abogado ambientalista Jesús Gómez Urquizo quinto en esta saga de fango de “lentejas”— es peor.

Su impacto es tal porque eviscera o desentraña todas las miserias que parasitan a varios protagonistas del conflicto desatado en torno al proyecto Tía María, mientras saca a flote nuevas sospechas que deberían engordar las filas de los sospechosos que deberían ser investigados y sancionados, en serio y con rigor.

Este quinto registro acaba de provocar la expulsión de Gutiérrez de las filas de Tierra y Libertad y le ha valido una detención judicial que, esperemos, no sea flor de una semana. Mientras tanto, el abogado que grabó parece estar a salvo —todavía— de estas  severidades legales, aunque en esta nueva conversación hace gala de un auténtico don para el arreglo bajo la mesa (con esmerada nocturnidad y manual de instrucciones incluido), pero no como emisario del desahuciado Gutiérrez, sino más bien de la otra parte, ergo, la empresa Southern Perú.

Es la indudable impresión que ha dejado, si se escucha bien y se atiende mejor todo lo dicho por Gómez Urquizo. ¿Por qué sigue tan suelto de huesos, judicialmente hablando? ¿Solo grabó a Pepe Julio?

TyL, por otra parte, no ha resuelto nada con la expulsión de este personaje. En realidad, tiene una responsabilidad enorme con todo lo sucedido en Islay al no ejercer los debidos controles políticos  sobre la actuación de su exmilitante. Además, los audios "lentejeros" también están abriendo suspicacias que comienzan a trepar otras escalas de la organización que lidera Marco Arana. El daño está hecho y por mano propia, es decir, por culpa de TyL y de nadie más.

También el ambientalista Gómez Urquizo tiene mucho que explicar sobre lo que él mismo ha dicho, pues compromete directamente hasta al presidente de la empresa cuprífera, quien igualmente tendrá que decir lo suyo así como varios de sus funcionarios en las nuevas investigaciones que se dispongan respecto a esta grabación sobre Tía María.

Y no se libra tampoco una magistrada.

Lo que debería ocurrir ahora es que arda Troya, pero por las investigaciones que deben ponerse en marcha, con el levantamiento del secreto bancario, tributario y de las comunicaciones y, acaso, con la formanción de una comisión investigadora en el Congreso.

Son las extrañas y lamentables bondades de habernos constituido en "la república del audio".


Las verdades ocultas

Aunque suene a historia conocida, estamos obligados a seguirla hasta el final.

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Las verdades ocultas

Aunque suene a historia conocida, estamos obligados a seguirla hasta el final.

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En el caso Tía María hay demasiadas cosas oscuras. Los audios que demuestran cómo se negocia con las aspiraciones de algunos pobladores dan asco. Pepe Julio Gutiérrez, dirigente de Tierra y Libertad —quien supuestamente defiende el ambiente— ha  demostrado que solo le interesa el dinero y que las vidas le sirven de instrumentos para obtener plata fácil.


Llama la atención que el abogado Gómez Urquizo, la contraparte visible en las negociaciones, se grabara a sí mismo, con las implicancias legales que podrían tener estas conversaciones. Algunos manejan la teoría de que Southern, queriendo seguir adelante con el proyecto, se habría acercado al dirigente de Tierra y Libertad para ver la forma de terminar con los paros y las protestas. Este acercamiento se habría logrado a través de Gómez Urquizo, quien trabajó anteriormente para Gutiérrez y también para Southern. Y Southern le habría ofrecido dinero a Gutiérrez para que volviera la paz.


Aunque también exista igual posibilidad de que sea al revés:  


En ese caso, Gutiérrez habría visto la oportunidad de ganarse un dinero grande en la seguridad de controlar las movilizaciones repartiendo dinero. Habría hablado, entonces, con su abogado Gómez Urquizo, quien había trabajado para Southern para pedirle que transmita a la empresa el mensaje de que él puede terminar con las movilizaciones, previo pago de un millón y medio de dólares.


Así, Gómez se convierte como lo ha dicho él mismo— en el “mensajero” de Pepe Julio Gutiérrez y es por ello que graba las conversaciones y denuncia los hechos. Ante esa situación, Southern anuncia que se retira de Tía María, por causa del terrorismo ambiental y la falta de Estado. 


El resto de la historia parece conocida pero seguro esto no es así de exacto y quizá hayan otras “verdades” ocultas. Quien debe llegar a la verdad y castigar a los culpables es el Poder Judicial.


En cuanto a nosotros, somos los obligados a seguir esta historia.


A la izquierda no se le toca

Ahora pretenden hacernos el cuento de que lo de Gutiérrez es un hecho aislado.

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Tierra y Libertad, uno de los pilares de la izquierda peruana además de la izquierda “caviar”, Patria Roja y el Movadef ha pretendido “deslindar” con Pepe Julio Gutiérrez por la corrupción de su accionar en las protestas por Tía María, evidenciado en varios audios. De esta manera, TyL busca “encapsular” la corruptela de uno de sus más conspicuos miembros y evitar la metástasis hacia el resto de la organización.

¡Tremendo cinismo! Si algo ha caracterizado a la izquierda, además de su ineficiencia en la gestión y de su entusiasta petardeo al progreso económico, ha sido su avezada, orquestada y sistematizada actitud de generalizar lo malo sobre sus oponentes. Así, convirtieron hechos aislados en marcas de clase de las entidades que ellos combaten. Desde partidos políticos que no son de izquierda hasta las Fuerzas Armadas y la Iglesia Católica, nadie se ha salvado de su viperino aguijón.

Pero ahora que les tocó a ellos, pretenden hacernos el cuento de que lo de Gutiérrez es un hecho aislado, cuando desde hace años es negocio de las izquierdas peruanas enfilarse contra las mineras, así como contra el Estado peruano, los Chavín de Huántar o los gobiernos que los mantuvieron a raya, y extorsionarlos con sus amenazas de hacerles la vida imposible.

Mientras para todo siga habiendo buen dinero en los circuitos internacionales, el negocio de las izquierdas seguirá boyante a costa del desarrollo del país.