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Si eres AG, ¡ya fuiste!

Es esperable que, con todas las expectativas puestas sobre Humala, luego del 1 de junio las misteriosas siglas pasen a un segundo plano.

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Es esperable que, con todas las expectativas puestas sobre Humala, luego del 1 de junio las misteriosas siglas pasen a un segundo plano.
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Si eres AG, ¡ya fuiste!

Es esperable que, con todas las expectativas puestas sobre Humala, luego del 1 de junio las misteriosas siglas pasen a un segundo plano.

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Dicen que desde el soleado Madrid, Alan García estaría haciendo una lista de todas las empresas o personas vinculadas al Gobierno o farándula cuyas iniciales son AG, para confundir y que esta sociedad chismosa las difunda creando así la duda de algo que parece indubitable. ¿Y es que hay demasiados culpables menos él?

Calificó de “patinada” que las iniciales AG en las agendas de don Marcelo se refieran a algún soborno en Olmos (proyecto que el gobierno aprista entregó a Odebrecht en junio de 2010 por 25 largos años), afirmando con absoluta certeza que se refieren a “Andrade Gutiérrez”, empresa con la que compitió en la licitación. En todo caso, ambas tienen larga historia no solo en el Perú, sino en casos muy complicados y públicamente nefastos como la sobrevaloración del Estadio de Maracaná para el Mundial de Brasil 2014.

Para mala suerte de AG, hay demasiadas voces que levantan sospechas acerca de su supuesta inocencia. Con o sin iniciales en las agendas, queda clarísimo que altos funcionarios de las empresas corruptas brasileñas coinciden que la cercanía con el expresidente era clave para hacer negocios en el Perú durante su mandato. Me resulta imposible pensar, por ejemplo, que alegremente la Interoceánica haya pasado de costar de US$800 millones a US$1300 millones sin que el importantísimo AG lo supiera. Inviable que la firma de adendas por parte del Estado Peruano con Odebrecht, a la que representaba su amigo Jorge Barata —con quien viajó 23 veces— no hubiera sido conocida por el presidente.

Somos un país de recursos limitados y por más que haya tenido la fortuna de recibir una economía bastante estable (en el 2006, el Perú creció gracias al dinamismo de la demanda interna, crecimiento de la economía mundial, aumento de exportaciones totales, superávit de balanza comercial) que no se compara ni por asomo con las arcas vacías en las que entregó el país en 1990, es absolutamente inconcebible que un incremento de US$500 millones en una obra emblemática no fuera aprobado por todos los niveles correspondientes de autoridad del Ejecutivo, hasta la misma cabeza del Estado.

Tanto interés y amistad con Jorge Barata, con altos funcionarios de empresas brasileñas (que luego de su Gobierno le gestionaron el dictado de carísimas conferencias) y con importantes autoridades como José Dirceu, exjefe de gabinete de Lula da Silva (hoy condenado a 32 años de prisión por corrupción y lavado de activos) le regalaron el “Cristo del Pacífico”, sobre el cual con displicencia declaró: "¿Sabe qué? Yo veo las cosas; eso no le ha costado un centavo al Perú. Si quieren echarlo, échenlo". ¿Tirar por la borda su único regalo? ¿Tanta generosidad?

En este escenario, me preocupa la cantidad de información que se recibirá a partir del 1 de junio por el levantamiento de la reserva de las 78 “delaciones premiadas” de Brasil. Nuestro Poder Judicial se embalsará y el misterioso AG pasará a segundo plano, por cuanto se espera mucho protagonismo de los Humala.

Es indispensable que el Gobierno dote de todos los recursos necesarios a nuestro Poder Judicial para que puedan procesar toda la información con absoluta diligencia y probidad. ¡Que no sean derrotados por la astucia!


Clarinada de alerta

Reciente encuesta nacional refleja un aumento alarmante del pensamiento autoritario en los peruanos.

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Reciente encuesta nacional refleja un aumento alarmante del pensamiento autoritario en los peruanos.
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Clarinada de alerta

Reciente encuesta nacional refleja un aumento alarmante del pensamiento autoritario en los peruanos.

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El aumento alarmante del pensamiento autoritario en los peruanos, reflejada en la reciente encuesta nacional sobre el perfil ideológico de la población, debería ser una clara señal de alerta para todos los actores políticos, sociales y económicos de nuestra sociedad. Que casi la mitad de la población esté dispuesta a apostar por una visión radical y totalitaria para la solución de los problemas del país, sin importar tanto lo que pase con los valores democráticos (incluida la libertad de expresión), nos dice cuán poco hemos aprendido de la historia.

Si a esto agregamos los altos niveles de desaprobación que tienen el Gobierno, el Congreso, Poder Judicial y la Fiscalía —y por cierto también de los partidos políticos— el panorama en el horizonte se torna gris para el estado de Derecho. O sea, si las tensiones políticas llegasen al punto de conjurar contra la gobernabilidad estaríamos abonando el terreno ideal para caudillos demagógicos, radicales y aventureros capaces de recoger este sentir ciudadano, con fórmulas antisistema.

Eso no podemos permitirnos como sociedad. Por ello hoy se hace más urgente despejar la desconfianza que la población siente de sus gobernantes y políticos por las sucesivas frustraciones que suele padecer en nuestro medio. Un Estado que no es capaz de cumplir sus deberes primordiales que la Constitución establece correría el riesgo de la ingobernabilidad.

Para el Estado y la sociedad, el reto que tenemos es enorme y abrumador para todos, sin exclusión de nadie. Hoy se ve más claro que el Perú y sus problemas nos obligan a todos.


¡El status quo en el país de las maravillas!

A algunos parece no importarles que los protagonistas del crecimiento estén manchados, con tal de que la economía tenga un desarrollo sostenido.

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A algunos parece no importarles que los protagonistas del crecimiento estén manchados, con tal de que la economía tenga un desarrollo sostenido.
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¡El status quo en el país de las maravillas!

A algunos parece no importarles que los protagonistas del crecimiento estén manchados, con tal de que la economía tenga un desarrollo sostenido.

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¿Y la eficacia del criticado DU 003-2017? La deuda a proveedores de Odebrecht ha alcanzado los S/. 100 millones, se ha roto la cadena de pagos, se ha afectado a 40 mil trabajadores; es evidente que la situación se le está escapando de las manos al Gobierno.

Por ello, me pregunto: ¿qué espera para promover la venta de la Central Hidroeléctrica de Chaglla (Huánuco), valorizada en US$1600 millones y destinar los fondos a pagar proveedores e integrar el fideicomiso que respaldará la cancelación de las reparaciones civiles que se adeuden al Estado? ¿Se reduce a un tema de mala gestión o no hay voluntad de poner esta maquinaria de venta en marcha, toda vez que Odebrecht solo la vería pasar?

La congresista Beteta ha presentado el proyecto de Ley 1410, cuya principal finalidad es incluir dentro del ámbito del DU a todas las empresas brasileñas que han hecho jugosos e ilegales negocios en el país, así como a sus socios comerciales peruanos. Sin perjuicio de que este proyecto innecesariamente engloba demasiados supuestos, y genera una larguísima cadena de responsables que podrían causar estragos a nuestra ralentizada economía, tiene la virtud de quitarle el “nombre propio” a la norma y evitar que empresas con serios indicios de corrupción sigan contratando con el Estado o vendiendo activos, para inevitablemente convertirse en cascarones deleznables con ninguna capacidad de pago.

El proyecto ha sido criticado por especialistas en Derecho Constitucional sobre la base que se viola la presunción de inocencia, el debido proceso y la libertad contractual y que este tipo de restricciones solo corresponden luego de una sentencia firme y consentida. ¿Con nuestro Poder Judicial? ¿Ese que regala medidas cautelares a empresas que han violado la Ley de Contrataciones con el Estado para que sigan concursando y adjudicándose licitaciones? ¿Ese que le ha levantado el embargo a las cuentas de Camargo Correa para que se lleve corriendo sus dineros al exterior y defraude a los peruanos? ¿Ese que ha liberado a Félix Moreno, que no puede explicar como él y su esposa pagaron su casa en efectivo? ¿O ese tan “light” que demora los procesos contra Alejandro Toledo sobre la base de resoluciones que carecen de sustento y ameritan recursos de queja ante la Corte Suprema?

Con una administración de justicia que promueve la impunidad y que mira de costado la corrupción cuando le conviene, hay que tomar medidas rápidas y firmes, extensivas a todas las sociedades corruptas.

Déjense de lloriquear: ¡no se están violando derechos constitucionales, se está protegiendo al Perú de la rapiña! Graña y Montero S.A.A., JJC Contratistas Generales S.A. e Ingenieros Civiles y Contratistas Generales S.A están siendo investigados por sus vinculaciones al pago de coimas de Odebrecht, por los tramos II y III de la carretera Interoceánica Sur. ¿Quién protege los derechos del país? ¿O es que el hecho de ser empresas peruanas les da un estatus privilegiado? ¡Hay que saber distinguir!

No estamos hablando del universo de constructoras del Perú sino de una pequeña argolla que entraba en consorcio con las empresas brasileñas corruptas en todas las megaobras y que ha hecho fiesta con los recursos públicos. ¡Tu dinero, mi dinero! Es una absoluta exageración que esta inclusión dentro de los alcances del DU 003 vaya a generar un perjuicio sideral a nuestro crecimiento económico, ya debilitado por las medidas adoptadas por el MEF en el segundo semestre 2016, por Lava Jato y El Niño costero.

Con estos sofismas estaríamos convalidando el popular “roba pero hace obras”. En efecto, para los detractores, parecería que no importara si los protagonistas del crecimiento están manchados, con tal de que la economía tenga un desarrollo sostenido. Parecería que nuestro único objetivo como país es crecer a cualquier costo, mientras la institucionalidad y la formalidad quedan rezagados a último plano.

Citando un extracto de la conversación entre el ministro Thorne y el contralor: "No, realmente necesitamos su apoyo por las inversiones. Esos que se acaban de ir, ¿sabe quiénes son? Moody’s, son la agencia de rating. Y nos están ….están muy preocupados por el crecimiento; bueno nosotros también". Las calificadoras de riesgo nos aman; prueba de ello es la exitosa emisión de bonos de US$2000 millones para el PMRT... pero lo estamos pagando caro.

¿Por qué mantener el statu quo en un país carcomido por la corrupción a todo nivel? Crecer es importante pero no a cualquier costo: si eso no lo entienden los líderes de opinión, la gente del MEF y de las organizaciones gremiales, queda en evidencia su doble discurso.