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¡Erre con erre, Gorriti!

Triste balbuceo en Canal N de operador del antifujimorismo al intentar reiterar acusación de financiamiento a Keiko, ¡tras ser desmentido por la Fiscalía!

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Triste balbuceo en Canal N de operador del antifujimorismo al intentar reiterar acusación de financiamiento a Keiko, ¡tras ser desmentido por la Fiscalía!
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¡Erre con erre, Gorriti!

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Fue verdaderamente aleccionador ver a Gustavo Gorriti, pretendido gurú del periodismo de investigación, balbucear incoherencias frente al imberbe Hudtwalcker en Canal N, quien encima lo trataba con guante blanco y reverencia. Gorriti daba vergüenza ajena al momento de pretender deducir, con un razonamiento alambicado, que era posible que —en algún sentido y considerando los supuestos— que Odebrecht haya declarado a los fiscales peruanos que la firma corruptora brasilera financió la campaña de Keiko Fujimori.

Cuando se pone el odio ante todo, es perfectamente válido hacer el ridículo total. Lamentablemente Gorriti incurrió en una educada embarrada tras otra. Ya la Fiscalía había desmentido las declaraciones que Gorriti le atribuía a Odebrecht, pero el gran Gorriti seguía en su propio mundo. Si revisa usted las imágenes, lector, verá que tras el desmentido el mejor argumento para terquear a favor de la veracidad de lo publicado, según el propio Gorriti, es que el propio Odebrecht dijo que no estaba en condiciones de probar si Keiko había recibido, que eso le correspondía a Barata. Barata ya había asegurado tiempo atrás que no, pero eso a nadie pareció importarle.

Luego se han filtrado algunos aspectos del diálogo en Brasil donde lo relevante es que quien le preguntó a Odebrecht por el financiamiento a otros partidos fue Pedraza, abogado de Nadine y Ollanta y la persona que aparentemente hizo patinar a Gorriti.

La historia misma queda ahí. Lo más probable es que Pedraza haya hecho patinar a Gorriti; dudo de que este último esté a la altura de ciertos operadores políticos que recurren sin más a la fabricación. Sí se entiende que su marcado antifujimorismo lo haya llevado a ser tonto útil de una maniobra urdida por los defensores de Nadine y Ollanta.

Lo que sí se revela con claridad es la desesperación del antifujimorismo, su necesidad de fabricar cualquier evidencia comprometedora. También ha sido notable el despliegue inmediato que cierta prensa le dio a la historia.

Todo apunta a una marejada que se levantará más todavía a medida que se vayan materializando las censuras ministeriales y se vaya revelando de manera oficial el contenido de lo que se ha declarado en el Brasil respecto a los sobornos en el Perú. Dicen que a la hora de la hora no quedará títere con cabeza. Incluso ya circula una versión señalando que Susana Villarán habría fugado a Colombia. Pero uno ya no sabe qué creer.


Los letrados de la corrupción

No hay abogados corruptos, sino corruptos disfrazados de abogados.

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La revelación de que abogados del exgobernador regional del Cusco, Jorge Acurio, estarían involucrados en actos de corrupción al haber creado una empresa en el extranjero para justificar un soborno de tres millones de dólares de Odebrecht, con el fin de que esta ganara una licitación, ha ocasionado que muchos estudios jurídicos de renombre están siendo sujetos al escrutinio público. Se genera, entonces, la percepción de que por el solo hecho de haber patrocinado en temas legales a la empresa Odebrecht estos son a la vez cómplices o coautores de los actos corruptos que se vienen investigando.

La profesión del abogado —sobre todo la del penalista— siempre será discutida, puesto que así como muchas veces patrocina a la víctima de un delito, otras tantas también deberá defender a quien es denunciado por cometer uno. Es en esta segunda circunstancia que el Derecho Penal nos permite utilizar todos los medios legales pertinentes para desacreditar los hechos imputados o en todo caso atenuar la pena a imponerse para nuestro patrocinado. Situación muy diferente a ser encubridores de un delito o facilitadores para que este sea cometido, ya que esa clase de actos execrables precisamente convertirían al presunto defensor de la justicia en un delincuente de mala entraña.

En base a lo expuesto, puedo afirmar que no hay abogados corruptos sino corruptos disfrazados de abogados: estos individuos que han olvidado la verdadera razón del derecho y la justicia envileciendo una profesión que sobre todas las cosas enseña a luchar por el respeto a los derechos de los demás. Para ellos nuestro repudio. Deben ser acreedores de una doble sanción: la que les corresponda por el delito cometido y la condena moral y permanente por haber manipulado los conocimientos adquiridos para hacer el bien, convirtiéndolos en una herramienta que ayudó a consumar corruptelas.

Para finalizar dejo esta reflexión del prestigioso jurista uruguayo Eduardo Couture (1906-1956): “Trata de considerar la abogacía de tal manera que, el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que se haga abogado”. 


Aturdido lamento de Zavala

El Ejecutivo da muestras de no tener más puntos de apoyo que la apelación reiterada al antifujimorismo y la villanización de la bancada opositora.

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Aturdido lamento de Zavala

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Nadie duda de que el gobierno debe hacerse fuerte y superar su actual estado de fragilidad. Incluso nadie duda de que el soporte para sostener ese fortalecimiento debería ser el premier Zavala. Pero de ahí a pensar que para hacerte fuerte tienes que presentarte cómo una víctima del fujimorismo obstruccionista, el rehén de una banda de mataministros… media un abismo que parece imposible de salvar para un cogollo pepekausa que, lujos al margen, parece no saber hacer otra cosa que atribuirle sus males, autogoles y desmadre al oscuro y siniestro fujimorismo.

No puedo evitar expresarme así, pero también entiendo que no se puede ser tan exigente con una agrupación política que hoy está claro obtuvo un ajustadísimo triunfo electoral sin apoyarse en ninguna otra cosa que el antifujimorismo del cual es ahora rehén. Es natural que, cuando ya en el gobierno sus propios disparos al dedo gordo ponen al Ejecutivo contra las cuerdas, sus voceros demuestren que no tienen ningún punto de apoyo aparte del antifujimorismo.

¿Tiene el fujimorismo la culpa de que el oficialismo haya persistido en “destrabar” un contrato con una adenda inaceptable en los actuales tiempos de esclarecimiento de corruptelas insospechadas? No. Apelando a la visión cínica del gran Diógenes (el de la lámpara y el perro) puede argumentarse también que el oficialismo tampoco tiene la culpa de haber decidido ese camino que parecía transitable... hasta que estalló en el exterior la escandalera de Odebrecht.

Pero debieron darse cuenta y no insistir por meses con una adenda inmanejable. Hasta ahora el único argumento de consideración que esgrime el oficialismo en defensa de la adenda es que en comparación a los originales intereses regalados por Humala al cuestionado consorcio el Perú se ahorraba algunos millones. ¿O sea que porque le bajo un poquito a la cuenta final (pero poniendo yo la plata) puedo encima darme el lujo de entregarle los mismos cuarenta años de uso a una empresa que no ha cumplido su obligación financiera? ¿Eso es destrabar o es REGALAR?

¿Es el fujimorismo el que ha maltratado a Vizcarra? En todo caso lo habrá hecho con la notable ayuda del Ejecutivo, pues ha trascendido que el actual vicepresidente quiso renunciar hace dos meses pero PPK se lo impidió porque, en fin, a él le bastaban una pizarrita blanca y plumones gruesos para explicarle al país que el gobierno de lujo había saneado el contrato con esa adenda, que no iban a dejarse amenazar. Y ellos mismos por ceguera política o motivación alterna obligaron al moqueguano a poner el cuello.