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Democracia de consenso

Contrario a lo que muchos temen, la encuesta de Pulso Perú refleja que los peruanos buscan AUTORIDAD en el mejor sentido de la palabra.

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Contrario a lo que muchos temen, la encuesta de Pulso Perú refleja que los peruanos buscan AUTORIDAD en el mejor sentido de la palabra.
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Democracia de consenso

Contrario a lo que muchos temen, la encuesta de Pulso Perú refleja que los peruanos buscan AUTORIDAD en el mejor sentido de la palabra.

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En una encuesta de Pulso Perú los peruanos declararon que querían un sistema autoritario, conclusión que decepcionó a muchos. Sin embargo, más allá de rasgarnos las vestiduras y ver en esta tendencia una perversión prodictadura (o la existencia de mucho peruano facho y fanático de Hitler), deberíamos concluir en que la susodicha encuesta refleja que lo que se busca es AUTORIDAD en el mejor sentido de la palabra.

Haya de la Torre dijo una vez que, como el niño que vive, siente y protesta por el dolor pero no está capacitado para dirigirse a sí mismo, la sociedad peruana todavía se encuentra en desarrollo y sigue formando su conciencia y definiéndose en torno a su interpretación del sentimiento nacional.

Una forma de llevar eso a la realidad además de la de tener buenos líderes— es la que en el resto del mundo se conoce como la democracia del consenso. Esta se diferencia de la democracia manchesteriana (de mayorías) en que obliga a acuerdos o al consenso, de ahí su nombre. Además representa mejor a las minorías ya que no funciona en base al simple voto mayoritario.

La democracia del consenso, como la define Arend Lijphart [1], es aplicable en países heterogéneos con amplias diferencias étnicas, lingüísticas o religiosas, o con geografía difícil. Hoy se aplica en países desarrollados como Suiza, Bélgica, Alemania, también parcialmente en Uruguay y Costa Rica, entre otros. 

Lijphart analiza y con data empírica en la mano prueba que la democracia manchesteriana o de mayorías (aplicada en la mayoría de países del mundo incluido el Perú) no es mejor que la del consenso. Sustenta su tesis con diversos indicadores económicos y sociales, y la define como un sistema que definitivamente es de mejor aplicación en sociedades divididas, de muchos y diversos intereses disímiles. ¿Le suena eso conocido?

La democracia del consenso exige ponerse de acuerdo dentro de plazos determinados en los temas fundamentales del quehacer nacional; y si no hay acuerdo dentro de esos plazos, el Estado interviene y toma la decisión: ese es justamente el problema a solucionar en el Perú.

[1] Lijphart, Arend / Patterns of Democracy; Lehmbruch, Gerhard / Verhandlungsdemokratie. Beiträge zur vergleichenden Regierungslehre