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El extraño caso de la señora Keiko y míster Kenji

¿Existe una lucha constante en el interior de la conciencia del fujimorismo?

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El extraño caso de la señora Keiko y míster Kenji

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En la reconocida novela del inglés Robert Louis Stevenson, Henry Jekyll es un científico quien en su afán de separar la parte buena del lado maligno de una persona crea una fórmula capaz de lograr ese efecto: cada vez que tomaba esta poción se transformaba en Edward Hyde, un individuo capaz de cualquier perversidad para satisfacer sus bajos instintos, lo cual traía como consecuencia una constante lucha entre el bien y el mal dentro de la conciencia del Dr. Jekyll.   

¿Podríamos decir lo mismo de Fuerza Popular? Hace poco la bancada que lidera Keiko Fujimori aprobó un dictamen para retirar a las minorías sexuales de la protección del Decreto Legislativo 1323, que señalaba como agravante todo delito cometido por intolerancia o discriminación a una entidad de género, y al mismo tiempo presentaba un proyecto de ley sobre medios de comunicación que impedía a los sentenciados por corrupción dirigir las empresas relacionadas a este rubro.

Casi inmediatamente, su hermano Kenji declaró que se oponía a “todo intento de limitar o recortar en cualquier forma las libertades civiles de las minorías o el libre derecho de los ciudadanos a elegir entre las fuentes de información”. La historia de estas vicisitudes no termino ahí, pues mientras la bancada de su partido buscaba la interpelación del ministro del interior Carlos Basombrío, el menor de los Fujimori se tomaba una foto con el susodicho acotando su disposición de apoyarlo y pidiendo a los congresistas de Fuerza Popular: “Terminemos con el circo y trabajemos por el Perú”.

Todo ello ha traído como consecuencia que el congresista más votado del país sea sometido a un proceso disciplinario por su propio partido político, que la opinión pública se encuentre dividida, que algunos sostengan que la única misión de Kenji es la liberación de su padre Alberto Fujimori, que otros clamen que Keiko usa la figura de su padre para mantener sus chances políticas y, finalmente, que un sector de la población crea que todo es una maniobra de Kenji para debilitar el liderazgo de Keiko y acrecentar sus posibilidades de una posible candidatura presidencial en 2021.

Lo concreto es que Fuerza Popular pierde con estas contradicciones y ello se refleja en las acciones de sus congresistas quienes, aunque lo nieguen, parecen desorientados.

Una mayoría opositora sin rumbo claro y un gobierno débil por su falta de pericia política no generan  buenos augurios para el país. Recordemos cómo terminó la novela de Stevenson: el Dr. Jekyll, al perder los suministros con los que preparaba su fórmula, ya no puede controlar su lado maligno y toma la decisión de suicidarse, provocando también la muerte del señor Hyde.

No vaya a ser ese el mismo destino del extraño caso de la señora Keiko y míster Kenji.