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Cuando la lucha se acojuda

Permítanme parafrasear la ya famosa ministra de Salud: la lucha anticorrupción es un psicosocial.

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Cuando la lucha se acojuda

Permítanme parafrasear la ya famosa ministra de Salud: la lucha anticorrupción es un psicosocial.

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"¿Cuánto más aguantarán los peruanos esta sensación de impunidad absoluta, de ausencia de Estado y de justicia, de sentirnos los idiotas que pagamos las cuentas para que otros se forren a nuestras expensas?" Cito al director de Perú 21, Juan José Garrido Koechlin, alguien insospechado de ser un fujimorista que habla por la herida porque no se le pasó el trauma de perder las elecciones.

Las de Garrido son expresiones compartidas por el ciudadano común que asiste al escándalo de Odebrecht y al festín de una justicia, que no solo protege con descaro a Humala y a Toledo (incluyendo sus importantes ministros) sino que ahora acaba de poner en libertad a Moreno, quien tiene abierto el camino para retomar su puesto de presidente del Gobierno Regional del Callao.

Estamos ante una bomba de tiempo, quizás a las puertas de un estallido purificador luego del cual cualquier aventurero o aventurera de la política podrá germinar como en tierra recién barbechada. O quizás no...  Recuerden al celebrado alcalde de Lima, Federico Elguera, quien a comienzos del siglo pasado se opuso a la importación de entonces modernísimos antibióticos argumentado, acaso con razón, que no eran tan necesarios “porque en Lima hasta las bacterias se acojudan”. Un crack el viejo alcalde de antaño.

Pero a lo mejor tiene razón. Y si entre nosotros hasta las bacterias se aletargan y pierden fuerza, cómo no iba a acojudarse y temprano todavía— la lucha contra la corrupción. Por favor. Ni que se hubiera acojudado recién con la escandalosa libertad concedida a Moreno.

Álvarez saldrá a su casa, dentro de muy poco, por exceso de carcelería en un Poder Judicial que imita al viejo tren macho: se para cuando quiere.

No he leído los fundamentos de la vergonzosa libertad otorgada a Moreno, pero cualquier artilugio “cojurídico” en que se haya apoyado el juez de Moreno es más tragable que la transformación de una detención irregular con interrogatorio, buen trato y posterior libertad en un caso de secuestro agravado, figura que le aplicó el juez San Martín a Fujimori. A San Martín lo aplaudimos; al otro juez lo acusamos de apoyar la corrupción. Si seremos olvidadizos. Si seremos hipócritas.

Bienvenidos al sainete que este otario anticipó hace meses. Al Chino, todos los juicios posibles. Y más por si las moscas. A Toledo, lenidad punible en el trámite de una quimérica extradición.

Permítanme parafrasear la ya famosa ministra de Salud: la lucha anticorrupción es un psicosocial…