Menu

Resultado de busqueda

¡Fujis, sigan de vacaciones nomás!

Por lo visto, para incordiar al Ejecutivo están los propios integrantes de Peruanos Por el Kambio.

LEER MÁS
Por lo visto, para incordiar al Ejecutivo están los propios integrantes de Peruanos Por el Kambio.
LEER MÁS

¡Fujis, sigan de vacaciones nomás!

Por lo visto, para incordiar al Ejecutivo están los propios integrantes de Peruanos Por el Kambio.

LEER MÁS

Todo indica que los integrantes de las bancadas de Fuerza Popular y del Partido Aprista, como de otras fuerzas que se asumen de oposición al gobierno, pueden seguir despreocupadamente sus vacaciones por unos días más. Sí, ellos no necesitan incordiar al Ejecutivo porque para eso están... están... los propios integrantes de Peruanos Por el Kambio (PPK).

¿Exagero? Esta mañana, ante la confirmación de que el médico y ex asesor presidencial Carlos Moreno el del "Negociazo" que intentó orquestar desde Palacio, ¿se acuerdan?— ha regresado a su plaza en el Hospital Loayza (hecho repudiable, por cierto), no se necesitó que la oposición ajochara al Gobierno (de quien, legalmente, no depende el regreso de Moreno al citado hospital), sino que bastó y sobró con la reaparición de algunas voces "pepekausas". 

Así, el vocero Carlos 'Techito' Bruce le exigió a la ministra de Salud una explicación al país. Está indignado (¿quién no lo está?), pero a falta de un Héctor Becerril o un Luis Galarreta que se explayen en el tema, Bruce le mete más gasolina a la hoguera.

De otro lado, el presidente del partido (¿?), el congresista Gilbert Violeta, no se quedó atrás al asegurar en entrevista con Perú21 que el gobierno no actúa ni comunica como debe en el marco de la lucha anticorrupción. ¡Y eso que el primer ministro Fernando Zavala y la titular de Justicia han estado hablando una y otra vez del tema! 

¿Con voceros así quién necesita opositores? Vamos, no se trata de negarle a los congresistas del oficialismo toda capacidad de autocrítica, pero ante la evidente debilidad política de Pedro Pablo Kuczynski y compañía, bien podrían ceder la primacía en el reproche a fujimoristas y apristas. ¿No debería ser así, acaso?

Quizás exagero. Sin embargo, me tinka que en breve los parlamentarios Juan Sheput y Salvador Heresi saldrán a aclararnos a todos el panorama...


¿Anticorrupción? Con este gobierno, no

No se necesita de Odebrecht para llegar a tan penosa conclusión.

LEER MÁS
No se necesita de Odebrecht para llegar a tan penosa conclusión.
LEER MÁS

¿Anticorrupción? Con este gobierno, no

No se necesita de Odebrecht para llegar a tan penosa conclusión.

LEER MÁS

¿Puede haber algo peor que afrontar un caso de grandes proporciones en el que los últimos tres gobiernos se encuentran comprometidos en situaciones de corrupción? Sí: ver que el actual gobierno no muestra indicio alguno de estar de verdad comprometido en la lucha contra la corrupción.

Esto último, lamentablemente, se puede afirmar con o sin Odebrecht de por medio. ¿En qué momento empezamos a sospecharlo? Quizás cuando el presidente dijo, sin inmutarse por un segundo, que un poquito de contrabando resultaba tolerable. Pero la pregunta central es en qué momento tuvimos la certeza de que este gobierno no estaba comprometido en la lucha contra la corrupción.

Cada quién tendrá su respuesta. La mía quedó confirmada cuando al doctor Moreno, el del "negociazo" en el campo de salud, se le dio las gracias por los servicios prestados y hasta se compartió mesa con él, días después, con ocasión del Día de la Medicina. Carrión debe haberse dado vueltas en la tumba.

Ahora que el discutido Moreno ha vuelto por todo lo alto a ejercer en el Loayza; ahora que la ministra de Salud ha roto con largueza el récord de mudez que ostentaba Castañeda; y ahora el ministro de Trabajo sale a aclarar que el retorno de Moreno es legal… a muy poca gente le queda duda de que este gobierno no está orientado a combatir la corrupción.

Atención, la ministra de Salud es dueña de su silencio como cualquier mortal y el ministro de Trabajo no hace sino apelar al ordenamiento normativo vigente en la administración pública. Pero entre octubre y el presente se pudo haber acelerado los procesos para evitar ese indeseado retorno.

Se pudo obrar tanto a nivel de los canales regulares de la justicia (recordemos que una autoridad dijo entonces que la denuncia de Zavala contra Moreno era puro papel) como en el plano de los estamentos médicos donde se ha permitido que la denuncia interpuesta ante el Colegio Médico duerma el más profundo sueño de los justos. Y las palabras no se las lleva el viento, regresan a ajustar cuentas. Aquella vez la ministra de Justicia y su alusión a la facilidad para detectar los gorgojos y separarlos despertó expectativas. ¿Y ahora? ¿Recuerdan la nerviosona insistencia del sacrificado Zavala, tratando de convencernos meses atrás de que se había actuado con prontitud y energía en el caso Moreno?

Ahora ambos tienen que correr por la puerta trasera cuando ven a los periodistas. Penoso.


Lava Jato: "¡Que investiguen al fujimorismo!"

La agenda periodística local está claramente politizada, tal como lo demuestra la rápida evolución del caso Lava Jato/Odebrecht.

LEER MÁS
La agenda periodística local está claramente politizada, tal como lo demuestra la rápida evolución del caso Lava Jato/Odebrecht.
LEER MÁS

Lava Jato: "¡Que investiguen al fujimorismo!"

La agenda periodística local está claramente politizada, tal como lo demuestra la rápida evolución del caso Lava Jato/Odebrecht.

LEER MÁS

La agenda periodística local está claramente politizada tal como lo demuestra la rápida evolución del caso Lava Jato/Odebrecht. Al inicio, las luces estuvieron enfocadas en los hechos reconocidos por la confesión de Marcelo Odebrecht de que en el Perú había corrompido contrataciones con el Estado a lo largo de tres gobiernos entre 2005 y 2014. Es decir, los personajes políticos que están en el ojo público son, obviamente, los expresidentes Toledo, García y Humala, así como el actual presidente Pedro Pablo Kuckzynski y el premier Fernando Zavala, pues ellos fueron primer ministro y ministro de Economía del régimen de Toledo al momento de los chanchullos confesados por Odebrecht.

Pues bien, hoy la agenda parece ser otra para cierto periodismo. Ahora resulta que lo importante es buscar la "verdad", que no es otra que retrotraer los crímenes de Odebrecht al pasado de sus actividades en el Perú desde 1979, con especial énfasis en la década del fujimorismo donde, se infiere, es imposible que no se haya cometido alguna trafa dada la reputación de la empresa y del régimen de los 90.

En otras palabras, lo importante para este nuevo giro de tuerca que quieren imponernos algunos periodistas y sus medios es que dejemos de buscar en los hechos que ya tenemos confesados y que no involucran al fujimorismo por quimeras que no tenemos confesadas que involucren al fujimorismo: ¡qué buena primicia, chocheritas!

Que no nos vean la cara de cojudos, por favor. Todo aquel que pide que se investiguen las andanzas de Odebrecht desde la época del rey Pepino es alguien que tiene como agenda tapar alguna corruptela entre el 2005 al 2014. Eso y, por supuesto, lavarse la corruptela a costa del fujimorismo, el chivo expiatorio de todos los males del Perú.