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Sueño de antesala patria

A pesar de lo encrespados que nos encontramos, el Perú problemático de hoy constituye una gran posibilidad.

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Sueño de antesala patria

A pesar de lo encrespados que nos encontramos, el Perú problemático de hoy constituye una gran posibilidad.

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Vaya cambio de mando que nos aguarda. Pocas veces como ahora el Perú ha representado de manera tan clara esa expresión dual de su identidad, expresada por Jorge Basadre como problema y posibilidad.

El Perú problemático de hoy constituye una gran posibilidad. De eso estoy seguro. Lo que no sé es si afianzaremos la posibilidad o nos hundiremos en los problemas. Tampoco seré quien exponga la receta o fórmula, casi merlinesca, para que el nuevo gobierno y la oposición sean capaces de afrontar los problemas y aterrizarlos en una posibilidad antes que verlos desembocar en conflicto social.

Igual que usted, lector, no tengo la fórmula pero me pica decir cuatro cosas. Intento hacer la reflexión de los siglos y solo encuentro una noción que ha estado detrás de los buenos ciclos históricos vistos desde la entraña andina donde reposa el conflicto, el buen pago. Esa expresión llega ante todo al corazón. Pero como estamos en el siglo XXI, y tener corazón puede ser peligroso, permítanme una expresión algo más profana: el cumplimiento de los acuerdos.

El buen pago (el cumplimiento de los acuerdos) es lo que más se ha pisoteado en el presente siglo. Con descaro y sangre. Desde Egasa en Arequipa con Toledo el 2001, al Baguazo de Alan o al casi centenar de muertos en conflicto social durante un humalismo al que Conga le tumbó su primer gabinete antes del cuarto mes.

Son los linderos que pocos quieren ver y es ahí donde se va a decidir nuestro futuro. Ahí no importa si PPK es el Ejecutivo y Keiko ronca en el Congreso. Cada conflicto ha tenido sus peculiaridades a veces menudas y decisivas. Pero en todos esos escenarios de enfrentamiento social ha habido en este siglo una sola constante… el incumplimiento de los acuerdos.  

El gabinete puede ser lindo y perfecto. El Congreso puede ser disciplinado, colaboracionista y aún estar fumigado contra comepollos y robacables. Es lo deseable. Pero toda esa belleza será recién puesta a prueba en el primer conflicto social, cuando será preciso fundar el liderazgo en el cumplimiento.

Atrévanse a firmar algo que cumplirán y exhiban ese cumplimiento llegada la hora, apreciados funcionarios pepekausas, y recién seremos viables. Gracias por permitirme soñar con esa posibilidad.

Ahora, si resulta que estoy torciendo las cosas o que estoy pidiendo demasiado, no se molesten. Nada más no me despierten.


Histórico déficit de gestión

¿Ustedes creen que con curacas operativos los chilenos hubieran logrado avanzar más allá de las costas de Arequipa?

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Histórico déficit de gestión

¿Ustedes creen que con curacas operativos los chilenos hubieran logrado avanzar más allá de las costas de Arequipa?

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Si de algo sirvió la ola de crecimiento del presente siglo fue para subrayar, en plena cresta de prosperidad, el tremendo déficit de gestión que tenemos y, de modo dramático, el déficit en la gestión rural. Conga, Tía María son nombres que marcan los linderos de esa incapacidad aún por resolver.

Los invito a ver el tema del déficit de gestión rural al paso de los siglos. Al comenzar la segunda mitad del siglo XVI apareció el cerro rico del Potosí. Era un mundo de plata ubicado allí donde casi nada se podía cultivar. Todo había que llevarlo desde distancias siderales para alimentar, vestir y dar servicios. A fines de siglo Potosí tenia una población comparable a Londres o Tokio.

¿Ustedes creen que nosotros seríamos actualmente capaces de gestionar semejante boom armonizando la producción de Huancavelica, Cusco, Ayacucho, Apurímac, Tacna, Moquegua, Arequipa y Puno?

Mi maestro Franklin Pease sorprendía hace treinta años con historias de curacas del XVII que tenían barcos, viñedos y estancias. Algún colega ha planteado que tras la rebelión de Túpac Amaru en el XVIII el sistema de los curacas entró en decadencia, al empezar siglo XIX. Cuidado. Cuando en 1815 se ejecutó al curaca Mateo Pumacahua se remataron sus bienes a precio vil. Según cálculo de Juan José Vega ese monto vil era superior a los montos depositados entonces en la Caja Real del Cusco. ¿Sabía gestionar o no don Mateo García Pumacahua Chihuantito?

En sus instrucciones a Arenales, San Martín lo conmina a incursionar en el centro manteniendo al margen a los indios hasta que sean alcanzados por las luces de la razón. Lean a Paz Soldán. Y casi de inmediato, Bolívar, con una firma, declaró abolido el régimen de los curacas, con el aplauso de todos los criollos que se pachamanquearon en nombre de un ideal republicano que todavía intentan vender doscientos años después.

Yo no sé si ahí se jodió el Perú. Pero estoy seguro que con esa firma se incubó el gran déficit de gestión rural de la república temprana, que permite el desmembramiento político del caudillaje militar y subraya su incapacidad de forjar fibra nacional multiétnica.

La reflexión a la que los he invitado es densa y les agradezco la paciencia. Intentaré cerrar desde otro momento histórico, el de la guerra. ¿Ustedes creen que con curacas operativos los chilenos hubieran lograda avanzar mas allá de las costas de Arequipa? Los descendientes de los curacas solo le hicieron caso a Cáceres… y era tarde.


¡Qué cómodo estás Goyo Santos!

Muy astuto: con una absurda excusa, se niega a recoger credenciales de gobernador de Cajamarca para poder viajar por todo el país.

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Muy astuto: con una absurda excusa, se niega a recoger credenciales de gobernador de Cajamarca para poder viajar por todo el país.
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¡Qué cómodo estás Goyo Santos!

Muy astuto: con una absurda excusa, se niega a recoger credenciales de gobernador de Cajamarca para poder viajar por todo el país.

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Leo las declaraciones del personero legal del MAS informando que Gregorio Santos no recogería sus credenciales como gobernador regional debido a que el ejercicio del cargo lo pondría en riesgo de vulnerar ciertas reglas de conducta impuestas por el Poder Judicial, básicamente acercarse a testigos, peritos y personas vinculadas a las investigaciones que se siguen en su contra, la mayoría de ellos vecinos de Cajamarca. Instantáneamente recuerdo sus declaraciones al salir del penal de Piedras Gordas, expresando sentido de urgencia para ocupar el sillón del gobierno regional de Cajamarca. Obviamente las palabras se las llevó el viento.

Muy astuto Santos: se la pensó un poquito y encontró la excusa perfecta para dejar a Porfirio Mendoza a cargo de la gestión en Cajamarca y viajar por el país como “padrino” de nuevos predicadores del odio y la división, de reyezuelos territoriales que abusan de un proselitismo cuasireligioso para captar adeptos a costa de la ignorancia y la desinformación. Pueblo que no pregunta simplemente cree, hace acto de fe.

En efecto, Santos visitó Cerro de Pasco la semana pasada invitado por Angel Ricra, quien postuló por Acción Popular para gobernador regional de Pasco en las últimas elecciones —obteniendo un magro resultado de ingrata recordación—, y por Zumel Trujillo, alcalde de Simón Bolivar y personaje de grandes ambiciones políticas que que quiere convertirse en el Santos de Cerro de Pasco. Trujillo es un antiminero por excelencia y enarbola la misma bandera que acoge a los enemigos de Conga y Tía María:  “LA DEFENSA DEL AGUA”. 

Existen abundantes recursos hídricos en la Sierra pero muy poca infraestructura para captarlos y utilizarlos; por ello es tan importante hacer la represa y asegurarse de que la población reciba sus beneficios. Quizás solo así podrán comprender que es un tema de percepciones equívocas y que en nuestro país la agricultura utiliza casi el 90% del agua, mientras que la minería apenas el 1% porque se recicla y se reutiliza. Conceptos tan simples que estos reyezuelos territoriales niegan porque significaría la caída de su feble construcción ideológica.

Estos “viajecitos nefastos” no se pueden dejar pasar. El Estado tiene una inmensa tarea por delante en infraestructura, pero sobre todo el gran reto de desenmascarar a esos falsos valores que capitalizan la ignorancia del pueblo. El Poder Judicial tiene un mayor desafío aún: sacar a Gregorio Santos de su zona de confort. ¡Asuman la responsabilidad!