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¡Sueldo mínimo cero!

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Lo único que asegura es que la gente pobre siga siendo pobre.



La discusión del sueldo mínimo vital en Perú es como el programa de RPP del Dr. Maestre… un tema tabú. Hablar de su incremento es la regla; mantenerlo, un pecado; erradicarlo, motivo de una revolución popular.

La verdad de las cosas es que la economía básica nos enseña que cuando un gobierno decreta un sueldo mínimo generalmente genera desempleo, ya que su condición de “precio piso” en el mercado laboral hace que la demanda por mano de obra decrezca. Los detractores de esta teoría –y adláteres del populista recurso de normar sobre plata ajena de empresas que generalmente (sobre todo en este tan informal Perú)– son incapaces de obligarse a pagar un sueldo mínimo aducen que entre la teoría y la práctica hay un gap y que los economistas son incapaces de mantener su teoría.

Estudios de la Universidad de California en Berkeley sostienen que la creación de un sueldo mínimo vital no influye sobre el empleo y citan evidencia empírica. Claro, la evidencia citada corresponde –¡oh, sorpresa!– al rubro de restaurantes en el caso específico de los Estados Unidos, donde rigen niveles subestándar de sueldo mínimo debido a la particularidad de las altas propinas. En otras palabras, la evidencia usada no sirve porque se saca de un rubro en el que efectivamente no hay efectos perniciosos al empleo por incrementos del sueldo mínimo: eso es, por decir lo menos, una mentirilla escondida en una realidad falsa.

El sueldo mínimo es generalmente respondido por las pequeñas y medianas empresas con una reducción del empleo y de las horas trabajadas, amén de reducciones de otros beneficios en un intento por recuperar el incremento del costo por otro lado. A largo plazo hay un proceso de adecuación que afecta aún más al trabajador de bajos ingresos: las empresas reducen personal, automatizan o estiran los contratos de plazo definido hasta el límite máximo permisible, creando más daño e incertidumbre al trabajador.

El sueldo mínimo genera efectos contraintuitivos en el sentido de que beneficia a grandes corporaciones que apoyan su uso (ver caso Walmart de 2014), para de esa manera eliminar competencia de los más pequeños. Eso a su vez genera precios más altos y una pérdida de poder adquisitivo de la gente de menos recursos; todo un círculo vicioso que no entiendo porque los que dicen querer apoyar al trabajador siguen apoyando.

Lo único que el sueldo mínimo asegura es que la gente pobre siga siendo pobre. La razón por la cual sigue habiendo gente que vive por debajo de la línea de pobreza no es el salario bajo sino la falta de trabajo derivada justamente de normas como la del sueldo mínimo. Por eso es que el mejor sueldo mínimo es CERO.

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