toggle menu

Opinión


23 Septiembre, 2018.

Referéndum con resultado anunciado

El panorama ha sido particularmente interesante: por vez primera el Congreso se ha visto obligado a actuar por presión expresa del Ejecutivo y de la opinión pública a la vez.

El panorama ha sido particularmente interesante: por vez primera el Congreso se ha visto obligado a actuar por presión expresa del Ejecutivo y de la opinión pública a la vez. Existía una enorme demanda ciudadana para que se tramitaran los proyectos de referéndum y eso no estaba avanzando a la altura de lo esperado. Lo que había era una forma de mecida; algo así como una política pendular en torno a la iniciativa presidencial.

Se avanzaba en apariencia, pero en realidad se estaba retrocediendo. Y el panorama era riesgoso porque hasta se hablaba de la posibilidad de una vacancia.

El presidente Vizcarra decidió tomar el toro por las astas, y a su vez el Congreso decidió no confrontarlo en lo que fue una situación límite. De no haber sido así, hasta se hubiese podido impulsar de una posible vacancia en lo que hubiera sido un escenario devastador. Pero el resultado fue la confianza otorgada y con ello las aguas se calman por un tiempo, se fortalece además el presidente y se dilucida un panorama medianamente tranquilo para los próximos meses, con referéndums incluidos.

¿Hubo una vocación golpista, como se ha opinado en diversos programas? En mi opinión, no. Lo que pasó es que se activaron otras opciones que da la Constitución en caso de desavenencias y desacuerdos entre los dos poderes de Estado, y también hubo mecanismos de presión política, que podían aparecer como amenazantes pero que finalmente no lo fueron. La prensa internacional siguió ese desarrollo, entre otras cosas, porque se trataba de una situación extrema. Y hay que reconocer que esta vez el Congreso contribuyó a bajar las aguas, porque pudo pasar lo contrario. Si esta actitud del Parlamento, más recíproca y hasta colaboradora, fuera más frecuente, otro sería el actual panorama político.

¿Fue una mamarrachada lo presentado por el Ejecutivo? Frases como esas (desafiantes, confrontadoras, descalificadoras, mediáticamente inhóspitas) formaron parte de un ambiente empantanado previo a la semana que pasó. Dato interesante fue que Fuerza Popular tuvo un voto dividido.

¿Qué pasó ahí? Parece obvio que acordaron dividir sus votos, enviando así un doble mensaje. Su lideresa además salió a dar varios mítines en el norte. En uno de ellos llegó a decir que “no era momento para golpes de Estado”. ¿Qué quiere decir eso, que hay momentos que sí lo son? Más allá de eso, entra nuevamente en escena en momentos de baja en su aceptación, quizás también por falta de resultados visibles en el Legislativo.

Ahora falta que el Congreso ultime los trámites, que el JNE actúe y se convoque a un referéndum de resultado anunciado. ¿Por qué? Es obvio que la ciudadanía votará por las reformas y por la no reelección de congresistas. La duda está tal vez en la doble cámara, porque el voto expresará fundamentalmente un estado de ánimo y la gente está molesta. Lo cierto es que este Congreso, así como está, no funciona adecuadamente.

Una cosa es segura: en las elecciones al referéndum la gente participará con masivo entusiasmo y con gran sentido de identificación con el proceso; en cambio, en el actual proceso municipal ese entusiasmo no se aprecia por ningún lado.


Etiquetas: , , , , , , , , ,