toggle menu

Opinión


23 Junio, 2018.

Reconocimiento y aplauso

A nadie en su sano juicio se le ocurre celebrar derrotas o eliminaciones, pero seamos justos y no pretendamos que la selección del Perú se comporte como una potencia mundial. Tenemos un campeonato local de quinta, con pésimos resultados a nivel internacional en clubes y muy pocos jugadores con real nivel competitivo.

A ver, para empezar el fútbol es un “juego” en el que no está en “juego” ninguna autoestima nacional ni el honor de un país (y disculpen el “juego” de palabras). No veo por qué tengamos que extrapolar situaciones políticas o de cualquier índole con lo que sucede en una cancha de fútbol. Por supuesto que todos queremos que nuestra selección siempre gane pero eso, como todos sabemos, es imposible… hasta para equipos como Alemania y Brasil, supuestamente invencibles.

Al parecer, pocos se acuerdan de que hace un poco más de un año andábamos peleando los últimos lugares de la eliminatoria sudamericana. De pronto, comenzaron a llegar las victorias que vinieron acompañadas de mucha suerte –tanto en la cancha como fuera de ella– y la gente se entusiasmó. Y fue muy bueno que ello ocurriese en un deporte en el que solo se conocían derrotas y frustraciones.

Con alguno que otro tropiezo, llegamos finalmente a disputar el tan ansiado Mundial luego de treinta y seis largos e interminables años. Transcurridos los dos primeros partidos, la realidad es que la selección peruana perdió ambos cotejos por la mínima diferencia con dos poderosas selecciones europeas (una de ellas favorita al título y ex campeona mundial) y ha quedado eliminado; sin embargo, ha dejado una impresión bastante aceptable con buen fútbol y entrega total. No podemos negar que ha faltado contundencia y goles pero también es cierto que la mala suerte ha sido nuestra fatal acompañante –como lo fue la buena en la eliminatoria–, algo que suele suceder.

A nadie en su sano juicio se le ocurre celebrar derrotas o eliminaciones, pero seamos justos y no pretendamos que la selección del Perú se comporte como una potencia mundial. Tenemos un campeonato local de quinta, con pésimos resultados a nivel internacional en clubes y muy pocos jugadores con real nivel competitivo.

Reconozcamos y aplaudamos el esfuerzo de la dirigencia, comando técnico y jugadores por ponernos otra vez en el panorama mundial del fútbol. No caigamos en el triste papel de aquellos que hablan de conformismo y exigen a los jugadores un nivel de excelencia que ellos mismos seguramente no tienen.


Etiquetas: , , ,