toggle menu

Opinión


24 Abril, 2018.

Por sus tuits los conoceréis

El cogollo caviar, con tal de dejar bien parados a sus hermanos mayores ideológicos, concibe que un congresista es más peligroso que un terrorista e incluso inventa que la amenaza del terrorismo solo está en nuestra imaginación.

Aaron Salomón

| Reportero

Como advertimos en una anterior columna, el terrorismo azucarado (que minimiza las atrocidades de los sanguinarios senderistas y emerretistas) está intentado engatusar a mentes jóvenes malformadas con los rótulos benévolos de la CVR (¡que llama vilmente “conflicto armado” al terrorismo!).

El cogollo caviar de la PUCP, representado por los educadores universitarios Carlos León Moya y Juan Manuel Robles –y de paso por el exprocurador Julio Arbizu–, alude a la postverdad y concibe que un congresista aprista es más peligroso que un terruco (Robles) y sostiene que Sendero Luminoso no es más que “una amenaza imaginaria” (León).

No podemos permitir que estos “escritores” (y un oportunista), con tal de dejar bien parados a sus hermanos mayores ideológicos, nos vengan con argumentos baratos. Twitter aguanta todo; nosotros, no. Para ello es menester hacer una recopilación de sus “mejores momentos” en la citada red social tras la irresponsable liberación –por inacción del sistema de administración de justicia peruano– de los asesinos senderistas Osmán Morote y Margot Liendo. Por sus tuits los conoceréis.

Robles: “Le temo más a Mulder y a la jauría congresal que a Morote. Morote odió seguramente aún odia la democracia, pero no está en condiciones de hacer leyes contra ella”. “Pues sí, le temo más al promedio de congresistas peruanos, con su capacidad destructiva actual, sus vínculos corruptos y narcos, de lo que temo al ahora viejo Morote, que sale de la cárcel después de cumplir su condena”.

Moya: “Salvo por su actividad delictiva en el Vraem, Sendero Luminoso no es más una amenaza pública real. La gran mayoría de sus militantes ya están en libertad, y no ha pasado nada. Aun así, los titulares avivan el terror. ¿Basados en qué? No sabemos”.

Arbizu (bonus): “A todos aquellos que se crispan por la liberación de Morote, sepan algo importante. Morote regresará, más temprano que tarde, a prisión por el caso Tarata. Pero los narcocongresistas de FP, y el mismo Alan García caminan sueltos por las calles”.

Señores, el terrorismo existe y es una amenaza latente. No se trata de hacer un frívolo análisis estadístico de cuántos terroristas quedan presos o cuántos están en libertad, porque solo basta uno (como ya ocurrió en una universidad ayacuchana) para infestar cerebros y poner en marcha otro derramamiento de sangre. No hay que olvidar que su última muestra de vida ha sido el intento de ingresar al cauce democrático a través de su brazo político Movadef, patrocinado con dineros del narcosenderista Florindo Flores Hala ‘Artemio’.

Como bien ha reseñado el editorial del diario El Comercio de este domingo, analizando las declaraciones de Alfredo Crespo (uno de los abogados del genocida Abimael Guzmán), los terroristas excarcelados solo esperan que se den las condiciones políticas idóneas para levantarse nuevamente en armas. En concreto: los “abuelos chochos” senderistas y emerretistas guardan los fusiles hasta la debacle económica que ocurriría si alguno de sus hermanos izquierdistas llega al sillón de Pizarro.

Insultaríamos su inteligencia, estimado lector, si tratamos de explicarle por qué a un parlamentario –que no ha liquidado a nadie– no se le puede estar comparando con un criminal subversivo. Solo queda decir, aunque suene repetitivo: advertidos estamos.

Otrosí: Duberlí Rodríguez, presidente del Poder Judicial, tome cartas en el asunto y sancione a sus colaboradores del Colegiado A de la Sala Penal Nacional que permitieron esa repulsiva escena de Morote y Guzmán envueltos en un abrazo infinito de victoria terrorista. Las miles y miles de víctimas merecen respeto.  


Etiquetas: , , , , , , , ,