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Opinión


7 Octubre, 2018.

¡Nuevo Perú no consiguió firmas para inscripción! ¿Y si ponen a Marisa?

Mendoza es una lideresa ausente, que solo de vez en cuando se pasea por medios amigos para repetir el mismo discurso retrógrado: ¡Que se vayan todos (pero me quedó yo)!

Aaron Salomón

| Periodista

El sueño del partido propio ha quedado frustrado –por lo pronto– para el movimiento encabezado por Verónika Mendoza (¡qué pena!). Resulta que Nuevo Perú no ha logrado recolectar las 733 mil firmas requeridas (¡solo han juntado el 6%!) para inscribirse como partido político ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Dado que el plazo ya vence el próximo 15 de noviembre, el legislador de NP Alberto Quintanilla en declaraciones al semanario Hildebrandt en sus Trece admitió la derrota: “No hemos conseguido las firmas y sería engañarnos a nosotros mismos si decimos que las vamos a obtener en lo que queda del plazo”.

A propósito, recuerdo que en enero de este año el congresista Manuel Dammert reaccionó furibundo –e incluso mandó una carta notarial– a una nota que publicó Correo sobre que su grupo parlamentario (integrado por los disidentes del Frente Amplio) pretendía, a través de un proyecto de ley, desterrar el requisito de firmas –el 4%por ciento de ciudadanos votantes en las últimas elecciones a nivel nacional– para la inscripción de un partido político. Al plantear esta iniciativa dejaron claramente demostrado que NP sabía que no cumpliría con dicha exigencia, lo cual ocurrió a posteriori.

Según fuentes del semanario, las opciones que analiza Nuevo Perú son tres: aliarse con otros partidos zurdos (el de Yehude Simon siempre será una alternativa a considerar), presionar para que se elimine el requisito del 4% de firmas (o reducirlo al 1% del padrón electoral) o comprar un nuevo kit e iniciar la recolección en dos años.

Esta última alternativa, a mi parecer, es la más viable. Verónika Mendoza es una lideresa ausente que solo de vez en vez se pasea por medios amigos para repetir el mismo discurso retrógrado: ¡Que se vayan todos (pero me quedó yo)! Bien podría –y debería– asumir el liderazgo Marisa Glave, quien desde su labor parlamentaria sí ha logrado representar el sentir de varios progresistas.

Así que ya saben, amigos de NP: si la exsecretaria de Nadine Heredia no hace berrinche, Glave es su candidata presidencial para el 2021. Y lo digo porque, de verdad, en una campaña electoral nadie quiere perderse sus contradicciones (e ideología propobreza) que tanta gracia provocan.

  • Raul Ribeiro, exfuncionario de Odebrecht, confirmó que la corrupta constructora brasileña aportó con 3 millones de dólares a Susana Villarán para la campaña del ‘No a la Revocatoria’. Asimismo, Ribeiro reveló que el seudónimo “Budian” –que aparece en un libro contable donde se registraron coimas para ‘Rutas de Lima’– le corresponde a José Miguel Castro, exgerente municipal y mano derecha de Villarán, quien habría recibido 711 mil dólares sucios de los cariocas. Todo se llega a saber tarde o temprano…

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