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Tres huachitos para Keiko
Fotos: El Comercio

Tres huachitos para Keiko

Una lideresa como ella no puede permitirse más frases desafortunadas.

Keiko Fujimori reapareció esta semana luego de más de 100 días de estudiado silencio y lo hizo para fustigar duramente al gobierno. Más allá del efecto mediático de su mensaje, me llamaron la atención tres aspectos que considero erróneos de cara a esta nueva etapa de su vida política, en la que su aplastante mayoría congresal y su deseo de volver a disputar la presidencia el año 2021 la ubican como una protagonista de fuste.

El primero tiene que ver con la mejora ¡a gritos! que demanda la redacción de sus discursos públicos. Por supuesto, no hablo del calibre de sus "disparos" contra Pedro Pablo Kuczynski (a los que tiene derecho como figura opositora), sino a que una lideresa como ella no puede permitirse más frases desafortunadas, como aquella en que rechaza padecer alguna depresión poselectoral porque la depresión es "de perdedores". 

No necesito abundar en las críticas fundadas y los ataques interesados que ha recibido por ello en las últimas horas, como si aquel hubiera sido un punto medular de su mensaje. Sin embargo, sirve este ejemplo para convencer a Keiko de que el diablo está en los detalles y que una candidata de su importancia hace rato que debió atacar esta deficiencia de su comunicación política.

Otro punto por mejorar es el uso de himnos o 'jingles' publicitarios mientras pronuncia sus discursos. Ser interrumpida en cada pausa por un sonsonete que insiste en que llegará a Palacio no puede ser la única manera de inspirar a sus seguidores. Hastía y no aporta absolutamente nada. Además, no lo digo solo yo: esa ha sido su "estrategia" de comunicación popular durante sus DOS CAMPAÑAS presidenciales previas y ya sabemos con qué resultados...

Y un tercer elemento que haría bien en evaluar Keiko y sus más cercanos colaboradores es la injerencia de personajes como el flamante director del BCR y excandidato a la vicepresidencia José Chlimper, quien el día mismo de la presentación, a la hora en que esta hablaba a sus simpatizantes, exigía a los medios de comunicación que transmitieran en vivo el evento. Incluso llegó a escribir en su cuenta en Twitter un mensaje dirigido a Hugo Delgado uno de los propietarios del grupo RPP a quien "alertaba" en tono de queja porque su cadena no propalaba el evento.

Chlimper no intuyó que su gesto iba a ser utilizado por los críticos del fujimorismo para traer a colación las épocas en que algunos operadores del régimen le dictaban la pauta a la prensa comprada de los años 90. Por esto y lo visto en el último tramo de la campaña electoral, es evidente que José Chlimper no es un complemento emocional apropiado para acompañar a la candidata naranja.

Keiko Fujimori tiene mucho trabajo por delante si de verdad quiere posicionarse como una candidata con propuestas, mensaje y colaboradores capaces de llegar a la presidencia en 2021.



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