Menu

Lo último

Opinión de última hora

A Yeni dile NO
Político.pe

A Yeni dile NO

Acoger a una disidente caprichosa e inestable daría mala señal a la institucionalidad política.

El partido Acción Popular se ha comprado un pleito innecesario (que incluso vuelve a mostrar sus grietas internas) debido a los afanes del vocero parlamentario Yonhy Lescano de atraer a su bancada a la congresista Yeni Vilcatoma, renunciante al grupo fujimorista.

Aunque Lescano sostiene que ha sido la misma Vilcatoma quien le ha expresado su deseo de adherir a esa representación, lo cierto es que el cortejo político a esta abogada díscola, suspicaz, caprichosa e inestable tiene evidencias muy claras y constituye una pésima señal ofrecida por quien tiene la camiseta de un partido sexagenario, tres veces gobernante en nuestro país.

La disidencia arbitraria de alguien que fue elegida entre los candidatos de Fuerza Popular debe ser repudiada y castigada. Así lo han hecho el oficialismo (Gino Costa de Peruanos Por el Kambio dijo: “si incorporamos a Vilcatoma, sería un gesto inamistoso. Además ella demuestra tener poca cintura política y aguante”), el Frente Amplio (Marco Arana sostuvo que no la admitirían “por principios y por fortalecer las bancadas”), el APRA (Jorge del Castillo también lamentó la inconsistencia emocional de ella) y Alianza para el Progreso (Vilcatoma no les interesa).

Y pese a que el proyecto de ley contra el transfuguismo aprobado por la Comisión de Constitución del Congreso no le alcanzaría, Vilcatoma debe pagar hoy ponerse los zapatos de ese mal tan pernicioso del ejercicio político de los últimos años: el tránsito fluido de sus protagonistas de un grupo a otro, como si se tratara de los pases de jugadores de fútbol. La política peruana necesita consolidarse precisamente por la vía contraria: afirmar la unidad de los partidos, su solidez, que prevalezca el interés colectivo. Y si alguien cree que su partido es el que cambia, entonces que se le permita renunciar y dar paso al accesitario. Esto requerirá modificaciones constitucionales.

A Vilcatoma, en conjunto, hay que decirle “no”. 



Comentarios


 

Las más recientes

¿Y cuándo lavan la auriverde?

Por lo visto, entre los parámetros de la autodenominada "reserva moral" del país está también el de la indignación selectiva.

POR: Julio Guerrero

Le cortaron el bigote

Si los dos altos funcionarios de su gestión hubieran sido descubiertos durante esta, ¿Cornejo habría renunciado para asumir su responsabilidad política? De eso depende conocer hoy cuál es la idoneidad moral de Cornejo para el futuro.

POR: Ricardo Vásquez Kunze

La fiesta de la corrupción

La gente festeja por quienes caerán pero, en el fondo, está consciente de lo que eso significa para el Perú.

POR: Manuel Escorza Hoyle

¡Empezó el baile!

Desde los vladivideos no se vivía revelaciones semejantes: cuidado con repetir los errores de 2001 y con politizar la lucha anticorrupción.

POR: Efraín Trelles

Las viudas de Trump aquí y allá

Ahora toca ver al flamante presidente de EE. UU. en la cancha, donde las papas queman.

POR: Ricardo León Dueñas