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Opinión


17 Abril, 2017.

Norma Antisoborno: acción es lo que se necesita

Que el compromiso de los discursos no quede solo en palabras para los aplausos.

Liliana Carrasco

| Columnista

Tremendo reto el que se le viene al gobierno tras las lluvias y los huaicos: la reconstrucción del país. Y el premier ha iniciado las coordinaciones con expertos en estas labores, contactando a quienes las efectuaron en Colombia y Chile.

Zavala busca a profesionales para hacer un trabajo pensado y planificado, y el apoyo de organismos internacionales. Todo muy bien, pero no debe olvidar el flanco interno, ese que mayores problemas trae y que es motivo de los titulares de los últimos años: la corrupción a todo nivel. Sin candados para evitarla, estamos condenados a continuar padeciendo sus nefastas consecuencias.

La corrupción deja podredumbre en nuestras vidas, en nuestras relaciones sociales, económicas y políticas. Descompone la administración pública y de justicia desde sus bases; hiere de muerte la ética y la moral de la nación; encarece las negociaciones comerciales; y, lo más triste, empobrece aún más a los pobres.

El mundo la padece y busca formas de enfrentarla y prevenirla. La ISO (organismo que fija los estándares internacionales), por ejemplo, ha creado la norma ISO 37001 “Sistema de Gestión Antisoborno”, que el Perú ha adoptado como Norma Técnica Peruana (NTP) a través del Instituto Nacional de Calidad (INACAL), al igual que diversos países del orbe. Esta NTP ISO 37001 permite a las organizaciones —indistintamente de si son públicas o privadas— contar con procedimientos para prevenir y establecer controles durante todo el proceso de sus transacciones comerciales, haciendo más difícil la posibilidad del desvío de dinero. Una “División de Operaciones Estructuradas”, como fue la de Odebrecht, no podría existir en una empresa certificada con esta Norma Antisoborno.

En la conferencia de presentación participaron como panelistas los máximos representantes de instituciones públicas y gremios privados. Todos de acuerdo en que se trata de un instrumento que si se implementa haría muy difícil el desvío de fondos para corruptela y sobornos.

El presidente del Poder Judicial manifestó, por su parte, “estar dispuesto a implementarla para desterrar la corrupción de su institución e identificar así a las áreas y personas habituadas a pedir propinas para agilizar expedientes”. El contralor general de la república señaló que la norma se sumaría “al modelo de gestión que está impulsando y es una herramienta para reducir la corrupción en el país”.

CAPECO, ASBANC y ADEX, desde el frente privado, halagaron y destacaron los beneficios que conlleva para las empresas del país. Y el fiscal de la nación, como secretario técnico de la comisión que estudió y adoptó la norma para el Perú, y en su calidad de presidente de la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción (CAN), señaló en su discurso de clausura que “desde la CAN trabajaremos  para que esta normas e constituya  en estándar de las instituciones públicas, con el fin de propiciar mayores niveles de calidad en los servicios púbicos”.

La NTP ISO 37001, como todas las de su género, es voluntaria: por eso la importancia del “compromiso” de adoptarla e implementarla. No es lo que se dice sino lo que se hace. La acción.

El momento es propicio para que el gobierno promueva esta NTP ISO 37001 y tome la palabra a quienes tiene voluntad de adoptarla. De animar al sector privado a que busque esos controles previos. De dar libertad a las instituciones públicas para buscar maneras creativas de premiar a las empresas que lo hagan, considerándola tal vez como un requisito para contratar con el Estado a partir de un determinado monto, como propuso la presidenta del INACAL. Habrá muchas formas para promoverla;  es momento de tomar la decisión de enfrentar el problema.

Mientras más controles haya, más difícil será sobornar o pedir coimas. El reto es que los compromisos de los discursos no se queden en palabras bonitas para los aplausos. Confiemos que así sea.


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