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Opinión


13 Septiembre, 2018.

Natale Amprimo: “Martín Vizcarra confronta al Congreso como Alberto Fujimori en 1992″

En entrevista con Político.pe, el excongresista y abogado constitucionalista Natale Amprimo sostiene que el presidente (en vez de lanzar todo el día críticas al Parlamento) debería indignarse porque no se avanza en la reconstrucción del norte ni en la reducción de la desnutrición y los niveles de pobreza.

Aaron Salomón

| Periodista

Usted mencionó que era, por decir lo menos, una irresponsabilidad que el presidente Martín Vizcarra haya dejado abierta a posibilidad del cierre del Congreso ante un medio internacional.

Claro. Porque genera la imagen de un país inestable, inviable. ¿Quién va a invertir si no sabe si mañana va a haber una revolución, un golpe de Estado, un acto de violencia, en el Perú? Es un irresponsable: los trapos sucios se lavan en casa y no afuera.

La única vía para cerrar el Congreso es que se presente una cuestión de confianza y esta se niegue…

No cabe, pues, en este caso.

¿Se puede presentar una cuestión de confianza para pedir que se convoque a un referéndum?

No; no cabe por dos razones. En primer lugar, si hay una materia en la cual el presidente no tiene vela es en la reforma constitucional. Fíjate: el presidente tiene la potestad de observar las leyes, pero ¿sabes qué ley no puede observar? Las de reforma constitucional. Y dos: ¿por qué el presidente inicia una campaña –hasta con comerciales– de recolección de firmas si él tiene iniciativa legislativa? Yo recolecto firmas porque no tengo iniciativa legislativa, pero él si la tiene.

Además, la ley de participación ciudadana distingue entre lo que es la reforma constitucional vía iniciativa legislativa de lo que es la reforma legal. Cuando tú formulas un proyecto de norma de rango legal y obtienes las firmas y el Congreso no te lo aprueba, tú puedes obtener más firmas y lo llevas a referéndum. Pero eso no ocurre con la reforma constitucional, si el Congreso no te la aprueba, ahí murió el payaso.

¿Con la recolección de firmas no se le da a la ciudadanía iniciativa de reforma constitucional?

No. Se les está vendiendo un chupete que no va a tener sabor […] Es una fórmula de aglutinar gente, de simplemente sensibilizar a la población y sacar provecho político, pero es engañarla. Además, si él cierra el Congreso, ¿quién hace la reforma? ¿Qué quiere el presidente?, ¿una fórmula de Asamblea Constituyente, tipo Hugo Chávez? Que sea claro en lo que quiere.

Para dar un golpe de Estado tendría que tener el apoyo de las Fuerzas Armadas, cosa que no tiene.

Por eso he dicho que yo no recuerdo a un presidente que confronte tanto al Congreso. Esta situación actual solo me recuerda al Fujimori del 92, que de manera innecesaria y, pese a los múltiples intentos de los presidentes de las cámaras de buscar entendimientos y acercamientos, Fujimori los confrontaba todos los días. Eso llevó a que el día que dio el golpe de Estado hayamos sido, pues, cuatro gatos los que nos pronunciamos en contra del rompimiento del Estado de Derecho. La gran mayoría lo aplaudió y eso es verdad, pero mire cómo terminamos.

Y se repite la historia porque hay muchos que piden el cierre del Congreso y, al parecer, Vizcarra los escucha por temor a las encuestas.

El presidente debe entender que las encuestas son mediciones del momento. Un presidente tiene la alta responsabilidad de representar y guiar a la Nación, y sus decisiones no pueden estar en base a las encuestas. La primera responsabilidad del presidente es unir a los peruanos y no dividirlos. Además, ¿qué ha pasado para que el presidente cambie de reunirse en secreto con la señora Keiko Fujimori a entrar en esta batalla campal? No lo sé, quisiera que nos lo diga.

Ni siquiera se ha interpelado a la ministra La Rosa por esta intoxicación de niños por desayunos de Qali Warma, ni a la ministra Pessah por el aumento de la anemia.

Por eso le digo pues: ¿qué ha pasado? ¿Quién ha despertado un nervio que no habíamos detectado?

¿Se puede haber gestado toda esta estrategia en el bunker de Choquehuanca?

No, no, no. Creo que acá hay una mano inteligente y la gente de Choquehuanca si algo ha demostrado es que no tiene pericia.

¿Cree que cuando el presidente llamó a referéndum, durante su mensaje a la Nación por Fiestas Patrias, no tenía listo ningún proyecto de reforma constitucional?

No solo no tenía los proyectos, sino que estaba mal asesorado. Quien decide si se va a o no a un referéndum no es el presidente de la República, sino el Congreso. El presidente, lamentablemente, está mal aconsejado desde la óptica política y jurídica.

Usted ha mencionado que se debería eliminar la ratificación de jueces y fiscales, pero el predictamen del proyecto de reforma de la elección del CNM presentado por el Ejecutivo no contempla eso.

Ese es un error, pues; porque ese argumento es para que estén más fiscalizados, pero lo que haces es convertir más frágiles a jueces y fiscales, más proclives a servir al poderoso […] No debería haber ratificación; en Estados Unidos por ejemplo, el juez es vitalicio. Si es bueno asciende y si no lo sacan, pero tiene que tener la tranquilidad de que tiene estabilidad en el puesto.

¿Está a favor de que el Consejo Nacional de la Magistratura pase a ser elegido por concurso público?

En el tema del CNM yo modificaría su composición [Amprimo lee la actual composición del CNM y sostiene que hay que poner tuercas en la elección]. Hay maneras de no hacer mayores cambios, para que no sea de forma traumática, y corregir. Ningún mecanismo tendrá una varita mágica para hacer que los mejores quieran ser jueces. Yo he enseñado cerca de veinte años en la Facultad de Derecho en la Universidad de Lima y no he tenido un solo alumno que me diga: “Quiero ser magistrado” […] De nada sirve tener un mecanismo magnífico si quien usted ha designado como juez es una persona que no tiene los atributos de idoneidad, profesionalidad y ética.

Si queremos curar al Perú, tenemos que partir por entender que las mejoras requieren largo aliento; por eso esos discursos que son para la tribuna no nos arreglan. Esto va a generar una nueva desilusión y el Perú no está para desilusiones.

Pero el presidente ha puesto sus plazos y quiere que para diciembre se convoque a referéndum.

Mire, si un alumno mío de la universidad me presenta como trabajo el proyecto de reforma política presentado por el Ejecutivo lo desapruebo. Y los demás son cáscaras, ninguno va al fondo del asunto.

Porque el proyecto de no reelección de congresistas mantiene una cámara y, al contrario, el de bicameralidad propone dos.

El proyecto de no reelección de congresistas es una barbaridad, es un engañamuchachos. Hoy en día la reelección es una realidad porque solo se reelige el 20%, y le voy a decir algo: ojalá se reeligieran muchos más porque en la política lo que es importante es la confianza, que se logra solamente con la experiencia […] Y el hecho de tener dos cámaras tampoco garantiza que las cosas vayan a salir mejor, lo que garantiza que vayan a salir mejor es que haya un debido análisis y reflexión. La bicameralidad debilita el peso del Poder Legislativo frente al poder Ejecutivo, y lo que se tiene que tener es un contrapeso. La bicameralidad convierte en buena cuenta al presidente en la tercera cámara.

¿El presidente se ha comido el cuento de que pechando al Congreso va a obtener mayor respaldo ciudadano?

Quien asume esa posición es alguien que no conoce la historia del Perú, porque de ese nivel de enfrentamiento nunca se saca nada positivo. ¿De qué le sirvió a Alberto Fujimori que las encuestas al día siguiente del 5 de abril de 1992 marcaran 80% u 85% de aprobación? Y así como le digo Fujimori también le podía mencionar a Leguía. Karl Loewenstein dice que la gente cree que estando en el poder ha sido señalada por el dedo divino de Dios y que tiene algo que va a hacer que su voluntad haga cambiar las cosas.

Como un mesías.

Me acuerdo de que en la época del general Velasco le decían: “Velasco: contigo, chino, hasta la muerte”. Bueno, se murió Velasco y ¿qué pasó? […] Vizcarra tiene que entender que es un presidente que tiene que reafirmar la democracia, que el mejor agradecimiento que la nación peruana le va a hacer es cuando lleve el proceso de transición al Bicentenario de manera tranquila y ordenada. En vez de tener un presidente que todo el día lance críticas al Congreso, quisiera tener un presidente que se indigne todos los días porque no se avanza con la desnutrición, con la reconstrucción del norte, con los niveles de pobreza.

Lo que se necesitan son acuerdos, pero el presidente le hace ascos a una próxima reunión con Keiko Fujimori y, por el contrario, se reúne con Pedro Pablo Kuczynski.

En la entrevista que da a CNN dice que las próximas reuniones serán siempre en Palacio de Gobierno; sin embargo, se reúne en la casa del expresidente Kuczynski. Un presidente tiene que generar el diálogo. Muchas veces los gobernantes –yo no sé quién está alrededor del presidente Vizcarra– se rodean de gente áulica que les dicen que todo está muy bien. Por eso los romanos siempre andaban con un cráneo: para recordarle a quien estaba en el poder que era humano y no divino.

¿No cree que se ha pasado por agua tibia esta escandalosa revelación de que José Luis Cavassa, un exoperador montesinista, asesoró la campaña pepekausa del 2016?

Evidentemente. Quizás por eso se levantan los tonos contra el Congreso para opacar cualquier otra crítica sobre el particular.

¿Le parece creíble la versión de que Violeta, Aráoz y Vizcarra no sabían de la contratación de Cavassa?

La verdad que, de acuerdo a mi experiencia, en una campaña política las personas que manejan la campaña –que son dos o tres– tienen conocimiento detallado. La contratación de una persona como el señor Cavassa para el tema de los personeros no es un tema menor; no es contratar un panel publicitario en Andahuaylas.

Es tener en tus filas a un experto en las artes de fraguar votos.

Es un tema que debe aclararse mejor.

Por último, ¿debería renunciar Pedro Chávarry?

Mire, la denuncia que yo he leído contra el señor Chávarry no tiene un sustento sólido. El dicho de alguien no hace que usted sea un delincuente ni que forme parte de una mafia. Es verdad que el fiscal Chávarry cometió un error al negar una reunión con periodistas, pero tampoco lo convierte en una persona impresentable o en un delincuente. Noto un cargamontón inusual contra el fiscal Chávarry que me da qué pensar: la Fiscalía no puede convertirse en un arma política.


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