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Opinión


23 Octubre, 2018.

La falsa promesa de la reconstrucción

Solo 240 millones se han ejecutado de la cartera total de inversión por US$7500 millones del programa de Reconstrucción con Cambios (RCC). Hoy, proyectos de colegios, pistas, carreteras, agua y alcantarillado y reconstrucción de viviendas siguen pendientes en el norte. A este ritmo, la RCC ejecutará menos del 40% de su presupuesto total al 2021.

Luis Eduardo Falen

| Columnista invitado

El 27 de marzo, en su quinto día como presidente, Martín Vizcarra emprendió su primer viaje fuera de Lima con su nuevo cargo. El destino fue Piura –la región más afectada por el Fenómeno El Niño Costero. En su visita al centro poblado de Nueva Santa Rosa, en el distrito de Cura Mori, declaró que “el mensaje [de la visita] es que hay un compromiso del gobierno en trabajar con mucho mayor énfasis en la reconstrucción”. Hoy, siete meses después de esa visita, la reconstrucción aún no despega y el compromiso del presidente no es más una falsa promesa por parte del Gobierno.

Los datos revelan que hasta agosto solo 240 millones se han ejecutado de la cartera total de inversión por 7500 millones de dólares del programa de Reconstrucción con Cambios (RCC). El monto de las obras que han sido concluidas es de US$240 millones, mientras que 250 millones están aún en ejecución. Los 7000 millones que restan aún no se encuentran en ninguna etapa: ni en ejecución, ni concluidas. La atomización de proyectos, las deficiencias en la calidad de los estudios, el incumplimiento de contratistas y la limitada capacidad de la Contraloría para supervisar los procesos de licitación y construcción son los principales motivos de demoras en el proceso de reconstrucción. A este ritmo, la RCC ejecutará menos del 40% de su presupuesto total al 2021.

De hecho, al 2021 el avance será mayormente en obras de pequeña escala. Si bien el número de obras contratadas o que ya están en construcción es grande –130 obras de prevención y 170 obras de reconstrucción de infraestructura–, el monto individual de cada uno de ellos es de solamente un millón. Mientras tanto, aún están pendientes obras de mayor alcance relacionadas a las rehabilitaciones y mejoramiento de carreteras, en manos tanto del gobierno nacional como de los subnacionales.

Aún resta mucho por hacer. A nivel nacional, 1444 locales escolares fueron afectados por el FEN costero y 45 613 viviendas quedaron inhabitables (con daños estructurales recuperables) o colapsadas (daños irreparables). Hoy, proyectos de colegios, pistas, carreteras, agua y alcantarillado y reconstrucción de viviendas aún están pendientes en el norte.

Desviar la atención del gobierno al terreno político hace olvidar lo realmente importante: el PBI del Norte (Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad) representa 12% del PBI nacional. La reposición de infraestructura y su vinculación con actividades productivas deberían ser la prioridad número uno del Ejecutivo. Recordemos que recuperarse de los Niños de 1925, 1983 y 1998 le tomó al norte, en promedio, cerca de diez años.

Ahora, una vez más, la respuesta –y atención– solo está en manos del Gobierno.


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