toggle menu

Opinión


21 Agosto, 2017.

La era del Terrorismo, Inc.

En un mundo globalizado, corremos el riesgo de ser víctimas de un terrorismo globalizado también.

Germán Jiménez Borra

| Columnista invitado

No cabe duda de que estamos viviendo tiempos violentos: las consecutivas noticias de atentados a poblaciones civiles en diversas partes del mundo así lo demuestran. No necesitas ser de izquierda o de derecha para ser víctima de un acto criminal de los diferentes grupos terroristas que hoy pululan el orbe.

Pero, ¿qué es el terrorismo? Generalmente se le define como toda forma violenta de lucha política, la cual tiene como objetivo destruir el orden establecido (sea cual este fuera) creando un clima de intimidación e inseguridad a la población en general, y presionando de esta manera a los gobiernos para imponer sus programas o ideologías. Quienes crecimos en el Perú de la década de los ochenta sabemos muy bien lo que es lidiar con estos flagelos.

Tanto Sendero Luminoso como el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru encallecieron nuestras susceptibilidades, y nos acostumbraron a ver por televisión imágenes de escenas sangrientas. Los asesinatos de autoridades y de peruanos en general eran pan de todos los días.

Hoy le toca a Europa como continente sentir en carne propia los estragos de los grupos fundamentalistas. Alemania, España, Francia, entre otros países, son vivos ejemplos de lo que puede hacer el terror en la sociedad occidental. Estudiar las causas que originan la formación de grupos terroristas es complejo para una columna, pero lo claro es que cada grupo fundamentalista independientemente de su propio contexto tiene una misma consigna: “sembrar el terror”. Se saben minoritarios y por ello su fanatismo y desprecio a la vida humana. Su obsesión por imponer sus pensamientos los hace temerarios y peligrosos.

Varios años atrás y por acuerdo de la Unión Europea, se dio amplia libertad para el ingreso de ciudadanos de diferentes credos y convicciones políticas a sus Estados; lamentablemente esta excesiva buena voluntad no estuvo acompañada de los filtros suficientes; a ello se sumaron decisiones políticas equívocas en el conflicto interminable que sostienen los países del Medio Oriente, por lo que las consecuencias eran inevitables.

Sin lugar a dudas el turismo será uno de los principales afectados, porque los ciudadanos no pueden caminar con la garantía de tener seguridad en las ciudades.

NADA JUSTIFICA EL TERRORISMO: el rechazo a cualquier fundamentalismo debe ser frontal. Hace pocos años nadie hubiera imaginado que Europa estaría pasando por una situación como la actual, y tampoco se puede asegurar que lo vivido en el Perú no lo volveremos a repetir. En un mundo globalizado, corremos el riesgo de ser víctimas de un terrorismo globalizado también.

Nos toca defender un sistema que tantas vidas ha costado mantener; hay que estar atentos. Hemos entrado a la era del Terrorismo, Inc.


Etiquetas: , , , , , , , , ,