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Opinión


26 Febrero, 2018.

La demagogia pudo más

Ley de Modalidades Formativas Laborales: Esos jóvenes iban a APRENDER y, de paso, COMPLETAR CRÉDITOS para su sílabo. ¡NO iban a reemplazar a nadie!

Nuevamente, el Congreso ha retrocedido ante arremetida de los  grupos políticos de siempre (aliados esta vez con el congresista Kenji Fujimori) retirando un proyecto de ley que incorporaba una nueva modalidad formativa laboral dirigida a los alumnos de los Centros de Educación Técnico-Productiva y de Institutos de Educación Superior Tecnológicos. Dicha norma, ya estigmatizada como la “ley de esclavitud juvenil” (sic) por quienes se oponían a ella, permitía a los jóvenes ganar créditos educativos, conocimiento y experiencia laboral de sus oficios en un entorno real, facilitándoles así el acceso a un buen empleo remunerado al graduarse.

¿Y ahora qué pasará? Pues que las empresas obviamente ya no captarán a nadie bajo esa modalidad y miles de jóvenes seguirán estudiando sin tener un marco legal que les permita prepararse para la vida laboral. ¡Derechos laborales intactos para quienes no trabajan ni practican! Ese es el gran aporte de la progresía, de la izquierda (y ahora también de Kenji) al mercado laboral en el Perú.

Mientras tanto, a esos jóvenes que marcharon indignados contra una ley que no se va a dar, a esas personas y grupos políticos que siguen confundiendo (por desconocimiento o deliberadamente) trabajo con práctica preprofesional y que opinan que la frustrada norma propuesta por la congresista Bartra intentaba crear mano de obra barata o “un sistema esclavista” (sic), habría que preguntarles: ¿de veras creen que un joven sin ninguna experiencia iba a aprender de inmediato una técnica que no conoce en lo absoluto y que con solo unas pocas horas al mes o a la semana (en tres años como máximo plazo, sin exceder 448 horas) iba a reemplazar a un operario experimentado?

¿Saben cuánto cuesta y cuánto tiempo se necesita para que una persona sea realmente útil en un puesto netamente técnico manejando en muchos casos sofisticadas máquinas?

Esos jóvenes iban a APRENDER y de paso COMPLETAR CRÉDITOS para su sílabo (cada crédito equivalía a 32 horas, por tanto, los 14 créditos establecidos para esta práctica representaban 448 horas) ¡NO iban a reemplazar a nadie! Pero, claro, la demagogia y el populismo siempre venderán más.


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