toggle menu

Opinión


11 Febrero, 2018.

La batalla por la verdad

The Post: Spielberg entrega una obra maestra mediante una narración rigurosa y accesible, desde Vietnam hasta Washington.

Los papeles del Pentágono, filtrados por el periodista Dan Ellsberg (también ligado a las denuncias de Edward Snowden), demostraron que la administración del presidente Lyndon B. Johnson mintió sobre la guerra de Vietnam. Tras la decisión del Washington Post de publicarlos, se esconde una gran batalla por la verdad que el director Ben Bradlee y la propietaria Kay Graham libraron contra las amenazas del gobierno y del Poder Judicial de llevarlos a la cárcel acusados de traición a la patria y de dañar al sucesor de Johnson, Richard Nixon.

Un gran momento que Steven Spielberg recoge en The Post, título del film que hace referencia al prestigioso diario estadounidense. Un notable largometraje inspirado en hechos reales e históricos para el periodismo de raza: pleno de mensajes, de ética y del buen periodismo orientado por la misión de servir a los gobernados y no a los gobiernos. Spielberg plantea la brecha que se da entre los hechos y el relato, y enfrenta la propaganda del poder que trata de ocultar la verdad de lo sucedido. Realidad frente a mentira, información contra fake news, un homenaje en última instancia a la necesidad de una prensa libre y de calidad.

Destaca la figura de Katharine Graham, propietaria, presidenta y editora del The Washington Post entre 1967 y 1991, miembro de la aristocracia cultural y política americana que en 1971 tomó las riendas del diario y supo hacer frente con su director, Ben Bradlee. a la maquinaria de la administración Nixon. El presidente fue derrotado por otra batalla periodística, la de Watergate, a raíz de un robo de documentos en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos, y el posterior intento de encubrimiento oficial.

Este año, cuando el debate público en Estados Unidos está centrado en la contaminación informativa y en las noticias falsas, mientras en el Perú la prensa enfrenta la misión de decir la verdad sobre la corrupción que alcanza al presidente de la república en ejercicio, el film de Spielberg toma las lecciones del pasado y las torna tiempo presente. En esos momentos, el liderazgo de Graham y el de Bradlee marcaron un hito en el periodismo estadounidense y mundial en su relación con los círculos del poder político.

Que entienda el que quiera entender, que vea el que quiera ver. Spielberg entrega una obra maestra mediante una narración rigurosa y accesible, con una magistral introducción desde la selva de Vietnam hasta llegar a Washington, sede del poder político y mediático.

Con actores extraordinarios da a la cotidianidad de las redacciones una misión heroica y solemne contra el fenómeno de la posverdad, para enfrentar a gobiernos que como el de PPK quieren cobijarse en las noticias falsas o en el silencio o la complacencia de la prensa subsidiada. El mensaje es que la prensa solo se justifica cuando asume un rol fiscalizador de los poderes dentro del ejercicio democrático. Y se aferra a la verdad. Aplausos.


Etiquetas: , , , , , , , , , ,