Connect with us

Opinión

La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao

Publicado

el

¿Cómo podemos fortalecer la iniciativa del presidente de la república?



Lograr una Autoridad de Trasporte Urbano que funcione con eficiencia es uno de asuntos más importantes para el bienestar de las personas que habitamos el territorio urbano continuo formado por Lima Metropolitana y la Provincia Constitucional del Callao. Por eso, de todo lo anunciado por el presidente de la república en su discurso por Fiestas Patrias, el proyecto de Ley para la creación de esta autoridad es uno de los ítems más importantes.

Partamos de tres constataciones: i) el tránsito en nuestra ciudad está en un punto crítico; ii) el transporte público urbano es de baja calidad (salvo el Metropolitano, los Corredores y el Metro de Lima fuera de horas puntuales de sobredemanda); y iii) el transporte de la ciudad no está sistematizado, no privilegia al transporte público ni posee un esquema integrado. Estos problemas y sus causas datan de hace muchos años atrás y esta nueva autoridad debe contribuir significativamente con solucionarlos.

¿Cómo podemos fortalecer esta iniciativa? Teniendo en cuenta lo siguiente:

i) Una Ley es solo es el primer paso. Importa mucho más la planificación y la acción efectiva. Los problemas no se solucionan con nuevas leyes solamente. Este caso requiere una adecuada planificación, que incluya una fina medición de la demanda de transporte urbano. Se debe lograr que el ciudadano considere como una verdadera opción dejar su auto en casa (si lo tiene); y, preferir el transporte público formal, no el ilegal ni el inseguro.

Debemos aprender de modelos exitosos tales como la autoridad metropolitana de Washington DC (WMATA), que integra la compleja trama del Distrito de Columbia (capital), Virginia y Maryland (dos Estados); o de la de Valencia (ATMV), que prevé progresivamente la inclusión de otros municipios conforme se produce la integración urbana, a cambio de la cesión de sus funciones en materia de transporte.

ii) Se debe sumar adecuada integración, inversión privada y cambio de cultura ciudadana. Un sistema de transporte eficiente para la capital requiere no solamente la integración planificada de rutas, sino además tarifas y medios de pago (recaudo único), con distribución proporcional a los prestadores de los servicios. El objetivo es que el ciudadano viaje con una sola tarjeta.

La nueva autoridad debe promover eficazmente procesos de inversión privada (como dice el proyecto de Ley) tanto para vehículos como para infraestructura vial y complementaria. Esto es determinante. Se requieren compromisos de gobierno y de los ciudadanos para destrabar urgentemente los obstáculos para estas inversiones.

Otro punto clave es el cambio de cultura. Requerimos educación efectiva que forme ciudadanía vial. Los ciudadanos debemos comprender que un sistema integrado de transporte urbano incluye caminar, montar bicicleta y respetar a los ciclistas. Las autoridades deben asegurar que este sistema incluya también ciclovías y trenes de cercanías. Todo pensado y funcionando en un conjunto integrado.

Y debemos hacer lo mismo en Trujillo, Arequipa y Cusco lo antes posible.

iii) La autoridad necesita legitimidad, presupuesto adecuado y profesionales calificados. No solamente debe autorizar los servicios de transporte especial (taxi, turístico y escolar), sino además los servicios de transporte regular, en general. Su legitimidad requiere verdadera autonomía, así como efectiva participación municipal y vecinal en sus decisiones.

En cuanto al presupuesto, no debe percibir ingresos derivados de las multas que impone. No es pertinente. Las multas deben ir al tesoro y este debe asignar el presupuesto necesario para mantener al personal con experiencia, luego de la fusión con los órganos municipales de transporte de Lima y Callao, así como para contratar consultores y nuevo personal calificado nacional y extranjero. No inventemos la rueda. Contratemos a los que saben.

iiii) Cuidado con algunos temas. En las disposiciones complementarias del proyecto de Ley se declara “al servicio de transporte terrestre de personas en todos sus ámbitos y modalidades como servicio público”. Evaluemos. Esta declaración en primer lugar excede el ámbito geográfico del proyecto de Ley (Lima – Callao). En segundo lugar, el vigente el Decreto Legislativo 757 establece que “los únicos precios que pueden fijarse administrativamente son las tarifas de los servicios públicos conforme a lo que se disponga expresamente por Ley del Congreso”. ¿Se puede malinterpretar lo anterior como un paso hacia una fijación de tarifas a nivel nacional y en todas las modalidades del transporte terrestre? Seamos prudentes.

Además, se implementaría una política de subsidios para Lima-Callao, con el fin de lograr de hacer sostenible el sistema integrado para todos los sectores de la población. Esto merece un profundo análisis técnico, de modo que evitemos subsidios costosos y eternos.

El transporte urbano es determinante en la calidad de vida del ciudadano. Las horas y la vida de las personas transcurren mientras se transportan. Mejor transporte, en menor tiempo y de mayor calidad, nos permite no solo ser más productivos sino más libres y felices.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

¿Bachelet denunciará al tirano?

Seguir leyendo

Opinión

Bonos soberanos: el pez por la boca muere

Seguir leyendo

Opinión

Putin ofende al Grupo de Lima

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: info@politico.pe

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo