toggle menu

Opinión


27 Mayo, 2018.

Huancayo y otro Lugar de la (semi) Memoria

En Huancayo se edificó el primer LUM del Perú durante la gestión del expresidente regional Vladimir Cerrón, nada menos que hijo de Jaime Cerrón Palomino, que hoy ostenta un gran mural en ese museo pese a que --según información que consigna la propia CVR-- “ejercía el papel de ideólogo del PCP-Sendero Luminoso dentro de la Universidad del Centro".

No es novedad que a través de un LUM se está adoctrinando al presentar la historia del terrorismo en el Perú de manera distorsionada. Sin embargo, este sesgo no solo se evidencia en la capital: en Huancayo también se exhibe con total impunidad ante padres de familia, educadores y autoridades, a través de la concurrencia masiva a talleres vivenciales y visitas guiadas de miles de estudiantes de las escuelas públicas a un espacio denominado Yalpana Wasi–Wiñay Yalpana (Casa de la Memoria-Para Recordar Eternamente).

Se trata de un edificio de imponente infraestructura (cinco pisos), similar al LUM Lima, que poco después de inaugurado ocasionó el reclamo de un edil de la Municipalidad Distrital de Chilca –lugar donde se ubica– debido a que según el funcionario “hacía apología del pensamiento Gonzalo”. En ese momento, el escándalo provocó la indignación de la Asociación de Víctimas y Desplazados del Centro del Perú quienes defendieron el espacio como “un lugar de reflexión y peregrinación para los que vivieron las aciagas décadas de la violencia política”. ¿Solo violencia política? ¿Y el terrorismo?

Lo cierto es que en el LUM Huancayo podría estar forjándose un tipo de adoctrinamiento similar al observado en Lima, teniendo en cuenta que quienes diseñaron el guión museográfico incluyeron un importante homenaje –DE CASI TODO UN PISO– al ex vicerrector académico de la Universidad Nacional del Centro del Perú, Jaime Cerrón Palomino. Y es que se sabe, según informaciones alcanzadas a la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), que el extinto profesor de filosofía “ejercía el papel de ideólogo de la organización PCP- Sendero Luminoso dentro de la Universidad del Centro”.

Curiosamente fue su hijo, el expresidente regional Vladimir Cerrón, quien en 2014 inauguró el LUM Huancayo considerándola una de sus más emblemáticas obras. Pero no termina ahí: dicha autoridad desencadenó una fuerte polémica por haber impulsado un diseño curricular inspirado en pensadores vinculados al maoísmo y comunismo, poniendo en riesgo la educación escolar de Junín ese mismo año.

Dejando el tema del ideólogo docente para una siguiente entrega, tras un recorrido por las instalaciones de este museo pude verificar que además de los vestigios de víctimas desaparecidas en Junín, las exposiciones fotográficas y los murales parecen empecinarse en destacar solo la violencia sexual contra las mujeres por parte de los miembros de las fuerzas del orden y no mencionan para nada a nuestros héroes muertos o mutilados que lucharon para dar respuesta a una incursión criminal y cruel.

Si bien admitimos que esta lucha no fue perfecta ni estuvo exenta de errores y hasta abusos, ¿dónde están los homenajes a personalidades de Junín aniquiladas por la insania terrorista como el alcalde de Izquierda Unida, Saúl Muñoz Menacho, el dirigente aprista Abel Bonnet García o el exalcalde y diputado Félix Ortega Arce? Aquí subsiste un problema de equilibrio que merece ser cuestionado y discutido.

La cereza del pastel

Actualmente, el LUM Huancayo es administrado por el área de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Junín, cuyo gerente Luis Ortiz Soberanes –acusado de terrorismo– postuló a la alcaldía de Huancayo en el 2010 con apoyo del Movadef que, como todos sabemos, es el partido político fachada de Sendero Luminoso.

Entonces, se trata de evidencias y no de “ultrismos ni imposturas”. No se puede engañar al pueblo ni ideologizar a nuestros estudiantes tratando de convencerlos de que hubo una “guerra civil interna”. Memoria sí, pero con la versión completa.


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,