toggle menu

Opinión


24 Octubre, 2017.

El violador de la pluma

Pero vaya que la pluma funciona aquí como una verga impune que va desflorando víctimas a diestra y siniestra. Pues seamos claros: el travesti "china Tudela" es un violador de mujeres.

Este último domingo se realizó el Censo Nacional 2017. Más allá de los errores en la organización que ocasionaron reclamos y protestas de la ciudadanía, el hecho más sublevante fue la violación de una joven empadronadora por un sujeto abominable que felizmente fue denunciado y capturado como corresponde. Aún algo más indignante, si cabe en esta tragedia, ha sido la versión según la cual funcionarios del propio INEI pretendieron tapar el hecho ofreciendo a la familia de la chica violada dinero para no hacer público el estupro. Ello, por supuesto, deberá ser investigado para esclarecer la denuncia e individualizar a los responsables del INEI, sobre los que debe de caer todo el peso de la ley y el oprobio de la opinión pública.

Las redes sociales han sido contundentes en este oprobio al violador y a sus eventuales cómplices. De todos los espectros políticos e ideológicos la condena ha sido unánime, así como de casi toda la sociedad, exceptuando a la tradicional cuota de tarados que tienen materia fecal en vez de gris. Sin embargo, noto que los más activos y aguerridos en la indignación son los mismos que, tras una tímida condena a la violencia contra determinadas mujeres por parte de la pluma del “periodista” Rafael León (Rafo León para su argolla de amigos), han puesto a este infeliz personaje del periodismo como una víctima de censura y como baluarte de la libertad de expresión.

Al amparo de  la libertad para una “sátira” cuya gracia, si se quiere encontrar alguna, es que no hace reír a nadie por la ausencia absoluta de talento para el humor, han salido a rasgarse las vestiduras por este agresor de mujeres desde Mario Vargas Llosa, pasando por Raúl Tola (“China te cuenta que”), Mijail Garrido Lecca (“#Je Suis  China”), IPYS (la ONG beneficiaria del dinero de la mafiosa Odebrecht para sus premios de periodismo) y el director de la revista en la cual se cobija la pluma que hace escarnio del sexo femenino.

Es imposible que el travesti “china Tudela” pueda violar a nadie con el pene, pues su decrepitud y sus inclinaciones no lo permiten y la ciencia del viagra tiene sus límites. Pero vaya que la pluma funciona aquí como una verga impune que va desflorando víctimas a diestra y siniestra. Pues seamos claros: la “china Tudela ” es un violador de mujeres que se refocila hurgando en la “concha” de los jueguitos de palabras para penetrar a sus víctimas indefensas. Y, por supuesto, el siniestro ritual del violador de mujeres se repite aquí poniendo a la víctima como culpable, en este caso como chola(s) y fujimorista(s). ¿Es que ellas se lo buscaron por provocadoras, no?

Confieso que no sé qué es más indignante. Si el travesti violador de mujeres o sus compinches sopla plumas. Eso se lo dejo a usted.


Etiquetas: , , , , , , , , ,