toggle menu

Opinión


14 Septiembre, 2018.

El viejo de hierro: ¡Viva Chávarry!

Señor fiscal de la Nación, somos muchos los que lo apoyamos ante la infamia que con usted se comete. Pronto serán más, señor. Siga haciendo lo que le corresponde en el Ministerio Público y con hechos demuestre, como lo viene haciendo, que Lava Jato seguirá su curso hasta que todos y cada uno de los peces gordos sean puestos en el banquillo.

Es sorprendente y digno de encomio que en un país donde cualquier político se muere de miedo por un periodicazo, el fiscal de la Nación Pedro Chávarry esté dando una lección de valentía y coraje inesperado, y encaje el golpe — a su edad y en las condiciones más adversas– del vendaval de una coalición de intereses miserable que quiere defenestrarlo del cargo cueste lo que cueste. Chávarry me hace recordar por su tenacidad a Clemenceau, el primer ministro francés que a los 73 años tomó las riendas del país con los alemanes a las puertas de París y resistió hasta conseguir la victoria sobre la arrolladora máquina de guerra teutona. De este viejo nadie daba un céntimo hasta que con los hechos y su voluntad de hierro se ganó el aprecio de los franceses que lo apodaron con cariño “le vieillard de fer”.

Pues bien, Chávarry tiene a su favor los hechos de su temprana administración y, muy pronto, el tiempo que terminará dándole la razón marcando el cambio de rumbo de la opinión pública que siempre valora el temple en la adversidad de aquellos que parecen luchar solos contra el mundo. Sus enemigos lo saben bien y por eso la desesperación a medida de que pasan los días y el viejo de hierro sigue en sus trece y no se va a ninguna parte.

A Chávarry lo quieren fuera todos aquellos que tienen miedo de que Lava Jato (reactivado por Chávarry) termine por poner en la cárcel a una serie de grandes señorones de la política, la empresa privada y los medios de comunicación coludidos con los mafiosos brasileños de Odebrecht y OAS. En esa lista están los accionistas mayoritarios de El Comercio (América TV, Canal N, Perú 21) y las constructoras Graña y Montero, JJCC Contratistas, ICCGSA, periodistas venales de ONG financiadas con plata sucia para repartir premios jugosos, Susana Villarán y toda su comparsa en su gestión municipal, Humala y Nadine Heredia, PPK, sus exministros y funcionarios públicos de Proinvesrsión, académicos que justificaron y recomendaron con sus informes la viabilidad económica de proyectos faraónicos que terminaron siendo un fraude, entre muchos otros.

La estrategia y el guión de la campaña son simples hasta para un tonto. Los mafiosos y sus aliados dicen: ¡Al ladrón! Y así, con todo el cartel mediático a su disposición por las razones que todos sabemos, acusan a Chávarry de corrupto sin NINGUNA prueba, día tras día, para demonizarlo y deshumanizarlo. Armado entonces el “muñeco” por la mafia caviar (testimonio de un aspirante a colaborador eficaz, entrevista a coronel jefe de equipo de chuponeo de Constelación que da su “opinión”, audios que no dicen absolutamente nada y un largo etcétera) , le piden que dé “un paso al costado mientras duren las investigaciones” en su contra, que es lo mismo a que nunca vuelva a sentarse en su despacho que por derecho le corresponde como fiscal de la Nación. ¿Así qué fácil, no? Calumnio, difamo, dedico horas de televisión y radio a los enemigos del fiscal, a los abogados de los investigados por Chávarry, creo psicosociales, hago marchas, saco comunicados de entelequias como Transparencia, la CAN, el Acuerdo Nacional, para decir luego que hay una “crisis” en la fiscalía mientras editorializo que “por el bien de la institución” el viejo tiene que irse a su casa y dejar el Ministerio Público en manos de los mismos que se hicieron de la vista gorda con todos esos peces gordos que hoy acusan a Chávarry.

También dice la mafia caviar que Chávarry tiene que dar un paso al costado porque no puede ser juez y parte de su propia investigación (¡a una serie de imputaciones creadas con base a sicosociales de esa misma mafia!). Lo que no dicen porque han perdido cualquier pudor es que quien investiga a la banda de los Cuellos Blancos del Puerto a la que se acusa a Chávarry de pertenecer sin presentar prueba alguna que lo acredite, es Pablo Sánchez, el mismo que pagaba almuerzos de 17 mil soles con plata del Estado para marketearse con los periodistas que hoy despotrican contra Chávarry y se rasgan las vestiduras para sacarlo.

Otros se esfuerzan en crear argumentos con fustán transparente para justificar que haber negado una reunión con periodistas organizada por Hinostroza o Camayo no es lo mismo que negar una reunión con Keiko Fujimori, como lo hizo Martín Vizcarra. En un caso, dicen, la reunión estaba convocada por delincuentes mientras que en la otra Keiko no lo es. ¿Y entonces por qué la mafia caviar quiere meter presa a Keiko? ¿Si Keiko no es delincuente eso quiere decir que la persecución es política con barniz fiscal y judicial? ¿Y acaso sabía Chávarry en qué pasos andaban Camayo e Hinostroza? ¿Hay pruebas de ello? ¿Y si las hay dónde están y por qué no las exhiben? Y si, como comentan todos los periodistas, Camayo le organizó a Vizcarra su fiesta de cumpleaños, ¿el presidente tendría que haber sabido que era un posible delincuente? ¿Y si no lo sabía, por qué lo tenía que saber Chávarry? ¿Y si César San Martín no sabía que Walter Ríos era el lugarteniente de Hinostroza en la banda de Los Cuellos Blancos del Puerto cuando le pedía favores judiciales, por qué tendría que haberlo sabido Chávarry?

La cereza de la torta la pone la catadura moral de los que, desde la “sociedad civil”, exigen que Chávarry se largue. ¿Rodríguez Rabanal, Diego García Sayán, Gino Costa, Jiménez Mayor, Walter Albán no eran los mismos que marchaban al lado de Toledo contra la corrupción? ¿Y dónde está hoy Toledo, el corrupto? ¿No está prófugo? ¿No fueron varios de estos sus ministros y funcionarios de confianza? ¿Y del “capitán Carlos”? ¿No estuvieron también de alcahuetes de Humala y Heredia? ¿No están esos dos hasta el cuello con el dinero sucio de Odebrecht? ¿Y Allan Wagner? ¿No fue dos veces en dos gobiernos ministro de Alan García, a quien siempre sus amigotes de Transparencia acusan de corrupto? ¿Con él no fue la cosa? ¿No le molesta a Wagner que Albán haga marchas contra el Cristo del Pacífico como símbolo de corrupción de un gobierno al que él perteneció? ¿O es un hipócrita? ¿Y estos quieren dar lecciones de moral y de transparencia y exigen que se vaya Chávarry?

Porque de eso se trata toda la campaña en su contra, señor fiscal de la Nación. Usted lo sabe y los sabemos nosotros. Y pronto lo sabrá todo el Perú. ¡Resista! De ello depende que en su epitafio sus hijos puedan decir con orgullo que esta fue su hora más gloriosa.


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,