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Opinión


13 Octubre, 2017.

El milagro de Singapur en cinco puntos

Este gobierno se autodenomina socialista, pero de esos que no quitan a los que tienen ni limitan a los ricos sino que generan riqueza adicional y luego reparten.

Oliver Stark

| Columnista invitado

Singapur se independizó de Gran Bretaña como parte de Malasia en 1963 y, luego, de la propia Malasia en 1965. Esta república parlamentaria híbrida (una democracia al estilo inglés que mantiene características autoritarias) compuesta por 63 islas que suman 697 km2 de territorio (es el país más chico del sudeste asiático) era uno de los países más pobres del planeta. Nace a la independencia con un alto desempleo, problemas de urbanización, educación, falta de recursos naturales y accidentada geografía, todos ellos elementos que hacían que el mundo vea con escepticismo su futuro.

Fue Lee Kuan Yew, primer ministro de la joven república quien, en representación de su partido Acción Popular, asume la responsabilidad creando en primera instancia un ente planificador de la economía llamado Junta de Desarrollo Económico de Singapur. Esta se centra en cinco puntos que a la fecha se han mantenido incólumes y han representado el mejor ejemplo de cómo se planifica exitosamente el desarrollo ordenado de un país.

Veamos cuales son estos cinco puntos:

UNO. Acabar con la corrupción. Bajo el lema de “Combatir corrupción significa meter a la cárcel a amigos y familiares” se creó una fuerza de choque llamada la Corrupt Practices Investigation Bureau (CPIB), que hizo exactamente eso: metió a TODOS los corruptos a la cárcel.

DOS. Reforma judicial/desratización. Con jueces probos y autónomos políticamente, hoy entre otras penas severísimas existe la pena de muerte para narcotráfico. Por vandalismo (equivalente a pintar con spray las rocas de Machu Picchu por ejemplo) hay azotes públicos. Por tirar un chicle a la calle o no jalar el wáter público, hay penas económicas y servicio social.

TRES. Generación de empleo. Para evitar que el desempleo se convierta en origen de inestabilidad social se implementó una economía de estricto corte liberal y apoyo a la inversión. Hoy Singapur es el tercer país en renta per cápita del mundo (US$ 90 724), tiene un PBI de US$ 508 500 (Perú, solo la mitad) y un IDH de 0.925 (de los más altos del mundo).

CUATRO. Reforma educativa. Capacitación a maestros, currícula dirigida a una educación dual (técnica aplicada al día a día), holística, equilibrada. El concepto es que la educación sea lo que queda después de haber olvidado lo que se aprendió en la escuela.

CINCO. Apoyo estatal. En paralelo a una economía libre, se propugna la creación de empresas públicas competitivas eficientes y generadoras de utilidades. Principal ejemplo: Singapore Airlines, una de las mejores aerolíneas del mundo. El gobierno de Singapur se autodenomina socialista, pero de esos que no quitan a los que tienen ni limitan a los ricos, sino que generan riqueza adicional y luego reparten.