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Opinión


22 Octubre, 2017.

Censo nacional: sin culpas ni complejos

La idea es dotar al Estado de una importante herramienta para la implementación de políticas públicas en el Perú.

Para empezar, “etnia” no es raza. Ahora bien, si marcas el casillero “blanco”, ello NO quiere decir que seas el hijo perdido del barón Von Trapp o que hayas formado parte de los Niños Cantores de Viena. NO: no se trata del color de tu piel o del de tus ojos, sino de cómo te percibes a ti mismo según tus costumbres, de si te consideras predominantemente occidental o de origen europeo (español, italiano, inglés, etc.), de que probablemente desciendes de los llamados “criollos” de los siglos XVIII y XIX o de que tus ascendientes sean mayoritariamente migrantes europeos más recientes. Exactamente igual pasa con las alternativas de “aymara” y “quechua” por ejemplo: es obvio que no has salido directamente del Titicaca y que tampoco eres el nieto divino de Huayna Cápac. NO: se trata de saber si tus ancestros más recientes han sido predominantemente de esas etnias y de si tienes adquiridas sus costumbres. Y así con el resto de alternativas.

Obviamente puedes consignar “mestizo”, lo que finalmente resulta un cajón de sastre porque mestizo es mezcla y nadie en el mundo (salvo miembros de alguna que otra tribu de Kungatunga) puede presumir de no tener mezcla, ni étnica ni racialmente. Esa respuesta —si bien muy cómoda y totalmente válida— no ayuda mucho a una correcta determinación de las etnias en nuestro país, sobre todo para los que evidentemente no son mestizos bajo los parámetros antes anotados.

Sobre la pregunta acerca del “jefe del hogar” (efectivamente en tiempos de corrección política “jefe” no es la palabra más feliz que digamos, pero en fin) tampoco se trata de identificar quién mangonea en la casa al estilo de Tachito Somoza o del jefe del Cartel de Medellín; se trata de identificar al principal aportante económico de la casa, aquel o aquella que es el soporte más significativo e importante para el sostenimiento del hogar.

La idea es dotar al Estado de una importante herramienta para la implementación de políticas públicas en el Perú. Por tanto, el chongo está bien por un rato pero no sirve para responder con responsabilidad, seriedad y sin culpas ni complejos las mencionadas preguntas. ¡Colaboremos con el Censo 2017!


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