toggle menu

Opinión


10 Febrero, 2019.

#ANEMIA: ¡Trabaje, pues, ministra La Rosa!

En cristiano --y con el perdón respectivo por la crudeza--, un niño con anemia es un futuro adulto limitado. ¿Queremos ser, acaso, un país de ciudadanos sin capacidad de discernimiento?

Aaron Salomón

| Periodista

Anótelo bien, estimado lector: a la cuota aranista en el gobierno del presidente Martín Vizcarra, o sea a la ministra de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), Liliana La Rosa, es a quien le corresponde liderar la lucha contra la anemia, sin lugar a dudas el principal problema de salud pública del país. Según el Instituto Nacional de Estadística (INEI), el 43.5% de niños menores de 3 años a nivel nacional padecen esta enfermedad al cierre del 2018. Las zonas más golpeadas están en Puno, Pasco y Loreto.

La deficiencia de hierro en la sangre, cabe advertir, provoca cansancio permanente en los infantes (por ello se quedan dormidos en las aulas de clases), disminución de sus defensas con el riesgo de adquirir alguna infección peligrosa y, lo más grave de todo, impacto negativo en su desarrollo cerebral. En cristiano –y con el perdón respectivo por la crudeza– un niño con anemia es un futuro adulto LIMITADO. ¿Queremos ser, acaso, un país de ciudadanos sin capacidad de discernimiento en el futuro?

Ante ello, me explican entendidos, es responsabilidad de la ministra izquierdista La Rosa comerse el pleito y hacer esfuerzos para reducir los niveles de anemia a través del Comité Intersectorial de Asuntos Sociales (CIAS). Como bien sabrán, la labor es multisectorial; así que tampoco se trata de que se hagan los locos los ministros de Agricultura, Producción, Educación y -principalmente- de Salud.

Precisamente el Minsa (a cargo de Zulema Torres, quien asumió la cartera en enero de este año tras la renuncia de Silvia Pessah) se encarga de repartir los micronutrientes (o “chispitas”). Sobre ello hay que trabajar de inmediato porque, de acuerdo con el ministro de Economía Carlos Oliva, de 100 unidades que se adquieren solo 30 niños las reciben. Me pregunto: ¿cuántos de estos 30 niños consumirán realmente los micronutrientes? Hay, repito, bastante chamba por delante si es que Vizcarra pretende que al 2021 el nivel de anemia se reduzca a 20%.

Por lo pronto, al magullado Congreso de la República le toca pedirle explicaciones a la titular del Midis frente a su inacción. ¿Acaso la exministra Pessah no dijo que para el 2018 la anemia infantil estaría en menos del 20%? Que no venga, pues, la (ex)frentenamplista con excusas porque en términos generales no se cumplió con la meta. Así se simple. Hay que estar muy atentos: La Rosa ha dicho a RPP que la anemia reducirá a 39% al 2019. ¿Cómo lo hará? Ya antes la funcionaria pasó piola por la intoxicación de más de 600 niños por consumir desayunos podridos de Qali Warma y ni siquiera una interpelación mereció. ¡Que no pase esta vez lo mismo!

Otrosí digo: en su columna de este sábado publicada en el EC Fernando Rospigliosi hace referencia a un periodista que –con ayuda de su asistente– grabó subrepticiamente a Hamilton Castro, quien al darse cuenta de esto dio por terminada la reunión promovida por el exfiscal de la nación Pablo Sánchez. ¿Quién es este hombre de prensa? Pues nuestro fiscal de la Nación de facto. ¿Aún no lo adivinan?


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,