toggle menu

Opinión


3 Mayo, 2018.

3 de mayo: por una prensa responsable

Todo ejercicio pleno de libertad de prensa debe ser bienvenido, pero siempre orientado a la autorregulación.

Elizabeth Zea

| Columnista invitada

Conforme lo define Naciones Unidas, la libertad de prensa es un elemento esencial del ejercicio de la libertad de expresión. Y no cabe duda de que una prensa independiente, libre de todo tipo de censura y de intervenciones estatales arbitrarias, garantiza la plena vigencia de un Estado Social y democrático de Derecho.

Sin embargo, también es cierto que esta libertad debe ejercerse de manera responsable atendiendo los deberes éticos y jurídicos que conlleva ejercer la labor del periodismo. Y es que la libertad de prensa –como todo derecho– no es absoluta y se ciñe a los mismos límites y requisitos de ejercicio que la libertad de expresión; por lo que los periodistas así como los medios de comunicación están sujetos a un contraste mínimo de veracidad de la información que van a difundir, con la finalidad de no vulnerar el derecho a la intimidad, al honor y a la buena reputación.

Un Estado garantista de los derechos y libertades, no puede vulnerar mediante leyes que no resistan el test de proporcionalidad la libertad de los medios de comunicar e informar; tampoco puede promover la concentración de medios ni dejar en impunidad, por ejemplo, los casos de desapariciones y atentados contra periodistas. De otro lado, y en perfecto equilibrio en pro del orden público también debe garantizar que los derechos de quienes se consideren afectados por una prensa amarillista e irresponsable (que no cumple con el deber de contraste de la información) puedan recurrir a una instancia judicial y a un recurso de defensa rápido y efectivo.

Los medios de comunicación social son instrumento esencial para el fortalecimiento de la democracia, por su alcance masivo y capacidad de informar asuntos de interés público, y contribuyen así a la consolidación de las instituciones. No obstante, es exigencia constitucional que sus actividades se realicen con responsabilidad, tolerancia y pluralismo, así como con pleno respeto a la dignidad humana y a los derechos fundamentales (*STC 0027-2005-Pl/TC).

En estos tiempos de una era digital que no discrimina la información difundida en las plataformas webs y redes sociales, resulta necesario por parte de los medios de comunicación y de los hombres de prensa un real compromiso con la verdad, la transparencia y la justicia. Todo intento por un ejercicio pleno de una libertad de prensa legítima y responsable debe ser bienvenido, pero siempre orientado a la autorregulación a través de un Código Deontológico Regional, como en el caso del referente europeo.


Etiquetas: , , , , , ,